|
Alemania propone certificados de emisiones en los
vehículos nuevos
Berlin, may (Abc).- El precio tendrá que ir en limpio, incluyendo
tanto el gasto de consumo como el indirecto de su impacto ecológico.
Los coches futuros deberán anunciar su grado de contaminación
potencial junto al precio y los datos técnicos, de modo que el
comprador pueda optar como hace ya con los electrodomésticos,
según propugna el Ministerio Federal alemán de Medio Ambiente.
Los vehículos tendrán también un pasaporte ecológico,
tal como sucede habitualmente hoy con aparatos domésticos como
neveras y lavadoras, de prosperar la propuesta del ministro Sigmar Gabriel,
según adelanta el semanario Welt am Sonntag. El certificado ha
de detallar junto al nivel de consumo en función de su clase,
y en una escala que iría de rojo a verde, también las emisiones
de dióxido de carbono.
El Ministerio Federal de Medio Ambiente ha propuesto en línea
paralela similares certificaciones para pisos y casas, como modo de alertar
a posibles inquilinos o compradores sobre el coste energético
añadido. «Este pasaporte climático ha de mostrar
al consumidor lo dañino y costoso que es uno u otro coche» o
vivienda, según explica la portavoz ministerial, Astrid Klug.
La idea ha sido celebrada por el Ministerio de Transporte, según
una portavoz que aludió a un borrador propio que pretende que
los cálculos de emisiones consideren la carga útil transportada.
Esto supondría que, por ejemplo, los todoterreno, que están
considerados como más contaminantes, resultarían menos
gravados según el cálculo del Ministerio de Medio Ambiente,
que sólo mide consumo y emisiones del motor.
Con toda probabilidad, las propuestas van a encontrar oposición
entre las propias filas de la gran coalición, dado que la industria
automovilística es una importante creadora de empleo en Alemania
y constituye un grupo de presión relevante en el entorno del Gobierno. «Para
introducir estas medidas unilateralmente necesitamos saber antes qué es
lo que supondrá esto para los fabricantes y el mercado interior»,
dice con cautela el democristiano Dirk Fischer, aludiendo a la falta
de reciprocidad en otros mercados. Los fabricantes alemanes, entre ellos
los más grandes de la Unión Europea como VW, Daimler u
Opel, se ven cada vez más bajo la presión de crear motores
que contaminen menos.
Fuente:ABC
Mayo 31, 2007
|