Inundaciones: peligra la cosecha
Emergencia hídrica en Santa Fe por las intensas lluvias
Cayeron 400 milímetros en diez días


* Los anegamientos jaquean el centro y el norte provinciales

* Hay 500 evacuados y sitios aislados

* El agro, el sector lechero y los ganaderos son los más perjudicados


SANTA FE.- Las excesivas lluvias registradas en los últimos diez días, la consecuente saturación de canales aliviadores y el escaso declive natural de los terrenos mantienen la región centro-norte de esta provincia como foco de una emergencia con pocos precedentes en los últimos años.

Informes oficiales consignaron que hasta anoche un centenar de familias -casi 500 pobladores- había sido evacuado tanto en el interior santafecino como en esta capital. Aquí, la zona oeste sigue amenazada por la crecida del río Salado, que ya inundó áreas bajas del extremo noroeste y avanza hacia barrios densamente poblados a menos de 30 cuadras del macrocentro.

Según comentarios provenientes del sector agropecuario, unas 220.000 hectáreas permanecen actualmente afectadas por las inundaciones, provocadas por las abundantes lluvias: en apenas diez días cayeron 400 milímetros, casi el promedio anual acumulado que caracteriza a la región.

El gobierno provincial anunció la declaración de emergencia agropecuaria en medio centenar de distritos afectados por el fenómeno meteorológico, pero los daños al campo tendrán un fuerte impacto en los próximos meses, ya que los mayores perjuicios corresponden hoy a los cultivos de soja, maíz y girasol.

También se encuentra en emergencia el sector lechero, pues el corte de cerca de 15 rutas provinciales y caminos distritales impide el retiro de la leche de un millar de tambos asentados en la principal cuenca lechera de América latina.

Fuentes del gremialismo agropecuario local dijeron ayer a LA NACION que también se perciben las consecuencias de la inundación en el sector ganadero, porque hace un mes que los rodeos quedaron sometidos a un estrés hídrico que produce una reducción de peso e incluso mortandad por enfermedades imprevistas. Además, adelantaron, las pasturas naturales serán insuficientes para encarar el invierno.

Al norte de la ruta 70


La franja territorial al norte de la ruta provincial 70, que une Santa Fe con Rafaela, enfrenta los mayores inconvenientes. Comprende los departamentos Capital, Las Colonias, Castellanos, San Cristóbal, San Justo, San Javier y General Obligado.

Hasta ayer, Defensa Civil había evacuado a 104 familias, principalmente de distritos del extremo norte (General Obligado), casi en el límite con el Chaco, y de la zona de Aguará Grande (San Cristóbal) y Villa Saralegui (San Justo). Esta última -una pequeña localidad de 500 habitantes, 133 kilómetros al norte de esta capital- quedó totalmente anegada y aislada, y hasta en el edificio comunal hubo que esperar varios días para que el agua permitiera retornar a las actividades administrativas, según explicó el intendente Raúl Miño.

"Al norte de San Justo todo está bajo agua; es un desastre. Creo que se van a perder las cosechas, porque hasta que descienda el agua pasarán varios días; después difícilmente haya piso para ingresar con las maquinarias y, por último, los cultivos estarán muy dañados. Todos los caminos interiores de la zona están cortados", describió Italo Marcos, presidente de la Sociedad Rural de San Justo.

Para atemperar los efectos de las intensas lluvias y las consecuentes inundaciones, la empresa Servicios Ferroviarios del Chaco Sociedad Anónima (Sefecha) instrumentó un servicio de emergencia entre San Cristóbal y San Justo, y otro similar en la zona limítrofe entre Santa Fe y Chaco, que arriba a Los Amores, departamento Vera. Esa es la única vía de conexión con centros más poblados, según se aclaró.

José E. Bordón

Fuente: La Nación
Marzo 17, 2003