Según la FAO, la pérdida de bosques y la reconversión de terrenos para otros usos repercute en las reservas de agua dulce

El mensaje de la Organización de la ONU para la Agricultura y la Alimentación (FAO) es claro: el deterioro forestal y la pérdida de biodiversidad influyen de manera negativa en los recursos hidrográficos y pone en aprietos la supervivencia de millones de personas en todo el mundo.

En la actualidad, más de 3.000 millones de personas – la mayor parte en países en vías de desarrollo -- no tienen acceso a agua potable y las expectativas no son buenas; en África, por ejemplo, la pérdida de vegetación y la tala ilegal ha deteriorado gravemente el medio forestal, que no se recuperará sin la puesta en marcha de medidas medioambientales y contra la pobreza en las próximas dos décadas.

Según la FAO, la pérdida de vegetación forestal y la conversión a otros usos de la tierra repercute negativamente en las reservas de agua dulce, perjudica el medio natural y pone en peligro la supervivencia de millones de personas. Esta idea la comparten también desde el World Watch Institute, que señala que entre las “muchas tendencias importantes que están empeorando” a nivel medioambiental destacan “la reducción de las áreas de bosques, la escasez de agua y el cambio climático”, que ha empeorado en la última década.

La situación de las cuencas hidrográficas mejoraría si los montes se administrasen desde una visión hidrológica y socioeconómica, afirma la FAO, al tiempo que advierte de la necesidad de fomentar la sensibilización nacional y las políticas ambientales para una ordenación sostenible de los bosques de montaña y de las tierras altas. En concreto, desde este organismo internacional reclaman la creación de programas para la ordenación eficaz de las cuencas hidrográficas, así como de otras actividades clave relacionadas con los bosques. “Hay que entender mejor la relación entre los bosques y las reservas de agua dulce, tanto en las regiones tropicales como en las templadas, si se quiere llegar a una ordenación más eficaz de los bosques para sostener la productividad de las tierras altas sin afectar ni a los seres humanos ni al suelo o al agua de que dependen”, añade la FAO.

Grave deterioro forestal en África

En el continente africano, la degradación del terreno forestal es especialmente alarmante, debido a los “escasos” avances para conseguir una ordenación forestal sostenible, la tala ilegal y el consumo excesivo de madera como principal fuente de energía. Desde la FAO advierten que “a menos que haya cambios fundamentales, la situación se caracterizará por continuas y elevadas pérdidas de vegetación forestal, el deterioro del estado del medio ambiente y la reducción de los productos forestales no madereros, en general, y de las plantas medicinales en particular”.

Los expertos auguran que en los próximos veinte años la población africana pasará de los 798 millones actuales a 1.186 millones de personas, la mitad de las cuales vivirá en las regiones urbanas y seguirá utilizando la madera como principal fuente de energía, por lo que “la pérdida de la biodiversidad, la degradación y el deterioro de las cuencas hidrográficas seguirán siendo problemas fundamentales”. Evitar esta situación, asegura la FAO, es posible, pero pasa por “la mitigación de la pobreza y la protección del medio ambiente”.

Fuente: Canal Solidario
Marzo 19, 2003