El basural tiene un altura de 12 metros
En 60 días se cerrará el cordón ecológico de Villa Dominico

Ahí se vuelcan 9.100 toneladas diarias de residuos. Cuando se cierre este cordón, la basura de Capital irá al relleno del Camino del Buen Ayre. Y los desechos del sur del conurbano, a Quilmes.

En setiembre de 2000 habían anunciado que en 19 meses se cerraría el relleno sanitario que la CEAMSE (la empresa estatal encargada del cinturón ecológico) tiene en Villa Dominico. Pero el tiempo pasó y las montañas de basura siguieron creciendo, llevando cada vez más alta la costa del río. Ahora, la empresa asegura que en 60 días se dejará de tirar basura en ese predio de Avellaneda. Y agregó que, desde hace una semana, una parte de los residuos que se recogen en la Capital Federal es depositada en el relleno del Camino del Buen Ayre.

El proceso de desactivación de Villa Dominico comenzó el lunes pasado, cuando se derivaron las primeras 1.000 toneladas de basura porteña al Centro de Disposición Final Norte III, en José León Suárez. Ese predio funciona desde diciembre de 2001. Según la CEAMSE, es operado por un consorcio encabezado por Benito Roggio e Hijos, y ya recibe los residuos de 18 municipios del norte y oeste del conurbano. Para fin de abril, la CEAMSE prevé que las 5.000 toneladas promedio, que cada día se produce en la Capital, tendrán ahí su destino final.

Según Atilio Sabino, gerente general de la CEAMSE, "el primer paso lo dimos llevando al relleno del Camino del Buen Ayre la basura que llega a la planta de transferencia de Colegiales". En esa planta, cada día se concentra la basura recolectada en los barrios del noroeste de la Capital para ser llevada —hasta hace una semana— al relleno de Dominico. Se calcula que son unas 28.600 toneladas por mes (entre 1.000 y 1.200 toneladas diarias), que levantan los camiones de las empresas Aeba y Solurban en Agronomía, Paternal, Villa del Parque, Devoto, Belgrano, Chacarita, Colegiales, Núñez, Palermo, Parque Chas, Villa Crespo, Villa Ortúzar, Coghlan, Saavedra, Versalles, y Villa Urquiza.

El resto de los residuos que se recogen en las calles porteñas y se juntan en las otras dos plantas de transferencia (en Flores y Pompeya) seguirá volcándose en Villa Dominico hasta fin de abril. Después, irá al Camino del Buen Ayre.

Siempre cuestionado, el relleno de Dominico fue blanco de las críticas por parte de los vecinos, a causa de los malos olores y las denuncias de contaminación. Son 210 hectáreas que se reparten entre Avellaneda y Quilmes. Y es el basural más grande del país. Según la CEAMSE, ahí se vuelcan todos los días 9.100 toneladas de basura proveniente de Capital y 8 municipios de la zona sur: Almirante Brown, Avellaneda, Berazategui, Esteban Echeverría, Florencio Varela, Lanús, Lomas de Zamora y Quilmes. Casi el 60% es la basura que tiran los porteños.

El basural —alcanza los 12 metros de altura— también fue centro de protestas vecinales por la aparición de enfermedades (leucemia, alergias y problemas respiratorios) que la gente atribuyó a la polución ambiental por el venteo de los gases que producen los residuos. Con este antecedente, ahora el panorama no parece sencillo para los vecinos de Quilmes, que se resisten a tener la basura en sus narices.

El cierre del relleno de Villa Dominico tiene movilizados a los vecinos de Quilmes y Avellaneda. Los de Avellaneda, porque temen quedarse con una "bomba ecológica", de la que no podrían hacerse cargo. Y los de Quilmes, porque no quieren recibir la basura de los ocho municipios que ahora se tira en Villa Dominico, como lo anunció la CEAMSE. Dicen que un basural en la puerta de sus casas traería muchos problemas como: la inutilización de los terrenos, potenciales problemas para la salud, pérdida del valor inmobiliario de sus viviendas, alteración del paisaje, pérdida de zonas naturales de escurrimiento y contaminación del aire.

En Quilmes proponen que los residuos se lleven al relleno sanitario de Ensenada, pero esto traería un aumento en el flete. Y no todos los intendentes de la zona lo aceptan. El tema llegó a tal tensión, que la semana que viene habrá una consulta popular en el municipio.

Para el Gobierno porteño también el nuevo destino de los residuos urbanos tendrá mayores gastos de traslado. Según la Secretaría de Medio Ambiente, por cada tonelada de basura porteña que pase por alguna de las tres plantas de transferencia y de ahí se transporte al relleno, se deberá pagar 41,70 pesos. Antes se abonaba 28,48 pesos. Este recorrido es el que hacen los residuos que recogen las empresas recolectoras privadas.

La basura que recoge la Municipalidad, en la zona sur de la Capital, y que no pasa por ninguna de esas plantas de transferencia, se vuelcan directamente en el relleno. Y sale más barato: se pagarán 18,28 pesos por tonelada. Antes eran 12,40 pesos.

El Gobierno de la Ciudad no reveló los gastos que representa la basura para los vecinos de Buenos Aires. Y, además, no siempre se recoge la misma cantidad de residuos. Por la crisis habría menos producción de residuos: entre enero y febrero, se recolectaron 3.550 toneladas diarias, según datos del Gobierno. El CEAMSE tiene una cifra redonda: 5.000 toneladas diarias. Casi el 90% del total pasa por las estaciones de transferencia.

¿Podrá el relleno del Buen Ayre soportar un incremento de casi el doble de toneladas de basura diaria? Según el CEAMSE, no hay posibilidades de colapso, a pesar de que el predio es más chico que el relleno de Villa Dominico: 60 hectáreas.

Y queda abierto el futuro de las montañas de basura que quedarán en Avellaneda. El CEAMSE aseguró que seguirá haciendo tareas de mantenimiento, para convertir el lugar en un espacio público, de saludable esparcimiento.

Alba Piotto

Fuente: Clarín
Marzo 25, 2003