Unen esfuerzos a favor del ambiente
Instituciones de los tres sectores: público, privado y social firmarán un acuerdo para sumarse al esfuerzo de conservación ecológica en el Distrito Federal

Ciudad de México - Cada año, familias del Ajusco recolectan bellotas en el Parque Ecológico de la Ciudad de México, ya que la escuela que entrega el mayor número gana un premio y enseña así a los niños cómo el acopio de las semillas de los árboles de encino es parte del ciclo de conservación de la naturaleza.

Para sumarse a este esfuerzo de conservación organizado hace 11 años por el biólogo Jorge Soberón, este jueves el presidente del Consejo de Administración de Bancomer, Ricardo Guajardo; el presidente de Pronatura, Roberto Zambrano; el director del Instituto de Ecología de la UNAM, Héctor Arita, y el Jefe de Gobierno, Andrés Manuel López Obrador, suscribirán un convenio.

"La Fundación BBVA Bancomer patrocinará una de las vertientes del programa de conservación del Parque Ecológico, el de visitas de estudiantes de todos los niveles y de todo el país al sendero ecológico que muestra la importancia de preservar las áreas boscosas, por ofrecer servicios ambientales como la recarga del acuífero", comentó Aida Fernández, del Instituto de Ecología de la UNAM.

En junio de 1989, para evitar que la expansión urbana desapareciera esa parte media del Ajusco, el entonces Departamento del Distrito Federal expropió a los comuneros 729 hectáreas, con fines de recuperación ambiental, por lo que encomendó a la UNAM organizar un programa de conservación.

El programa consta de cuatro vertientes: el concurso realizado cada fin de año para que niños y padres de familias recolecten las bellotas que, en vez de terminar como alimento de roedores o materia del proceso de erosión, reanuden el ciclo de regeneración de los ecosistemas, al ser germinadas como semillas de encinos.

Aves migratorias que al escapar de los fríos canadienses vienen a pasar el invierno en México, vuelan las áreas boscosas sobrevivientes de la urbanización en el parque nacional del Ajusco, visitas que son documentadas por ornitólogos, como parte del programa de conservación.

La restauración de la zona, que en buena medida ha salvado los ecosistemas gracias a un cercado del área con dos únicos accesos, uno por la carretera federal México-Cuernavaca, por el fraccionamiento Tlalpuente y otro por la Picacho-Ajusco, por la colonia Primavera, es la tercera vertiente.

La cuarta, que patrocinará la Fundación BBVA Bancomer, se basa en los recorridos de formación ambiental por el sendero ecológico, que incluye diversas actividades educativas con equipos obsoletos, que serán renovados.

Por IVÁN SOSA

Fuente: Grupo Reforma
Marzo 14, 2003