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Francia convierte el medio ambiente en el tercer pilar de su Constitución
Paris, 1 mar (Europa Press).- Francia aprobó ayer la inclusión
en su Constitución de una Carta sobre el Medioambiente que obliga
por ley a respeta el entorno natural y el desarrollo sostenible. El Parlamento
galo, en sesión extraordinaria de las dos Cámaras, aprobó ayer
por 531 votos a favor, 23 en contra y 11 abstenciones.
La medida, considerada de especial importancia por el presidente Jacques
Chirac, convierte a Francia en uno de los primeros países del
mundo en inscribir constitucionalmente la necesidad de proteger el medioambiente.
El primer artículo de la Carta establece que todos los ciudadanos
'tienen el derecho de vivir en un entorno equilibrado y respetuoso con
la salud'.
El primer ministro galo, Jean Pierre Raffarin, declaró en la
sesión que la aprobación de la Carta supone una 'etapa
fundamental del compromiso con el desarrollo sostenible'. El jefe del
Gobierno apostó por 'reorientar la actividad económica
hacia las actividades del mañana y protegiendo el entorno', basándose
en los medios de transporte no contaminantes y las industrias no agresivas.
La sesión estuvo marcada por la polémica entre el Gobierno
y el Partido Socialista, que apoyaba la Carta del Medioambiente pero
no quería que ésta fuese tramitada al mismo tiempo en el
Congreso que los cambios necesarios para la celebración del referéndum
de ratificación de la Constitución europea.
Finalmente, los diputados y senadores del Partido Socialista decidieron
ausentarse durante la votación, de modo que escenificaron su protesta
pero permitieron que la medida fuese finalmente aprobada. 'He querido
que prevalezca el sentido de la responsabilidad', declaró el primer
secretario de la formación, François Hollande, 'pero mostrar
nuestro desacuerdo con la forma'.
El mayor rechazo a este paso adelante en la política medioambiental
gala venía, principalmente, desde algunos sectores del centroderecha,
incómodos con las perspectivas de sanciones hacia la industria
que se abren a partir de ahora.
Algunos diputados de la oposición consideran demasiado tímido
el texto, porque no establece claramente el principio de que el responsable
de una contaminación esté obligado a pagar los desperfectos
que cause. El artículo cuatro estipula que 'toda persona debe
contribuir a reparar los daños que cause al Medio Ambiente en
las condiciones definidas por la ley'.
Fuente: Europa Press
Marzo 1ero, 2005
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