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El alto costo del crecimiento chino: el medioambiente
La gigantesca escala de la transformación económica china
sólo es comparable con el tamaño de los nuevos retos y peligros
que ha originado.
Ninguno es tan grande como la amenaza al medio ambiente.
Darle alimento a una quinta parte de la población mundial con
apenas el 7% de tierra arable nunca iba a ser una tarea fácil, y
esa tierra se ha estado reduciendo a un ritmo de un millón de hectáreas
al año.
"Cuando uno sale de la ciudad ya no ve más el campo",
protesta un residente de Shangai. "Sólo más ciudades".
Las fábricas grises y torres de apartamentos en las zonas en desarrollo
de China están absorbiendo la mayor migración rural de la
historia de la humanidad.
El plan es mudar a aproximadamente 400 millones de personas a las ciudades
en los próximos 25 años, gente que necesita nuevas carreteras,
viviendas y obras de infraestructura en una escala verdaderamente masiva.
Tal es el frenesí económico chino, que de ser un país
casi autosuficiente ahora importa, no sólo granos, sino enormes
cantidades de otros recursos naturales.
Es el mayor consumidor de cobre, aluminio y cemento del mundo y sólo
es superado por Estados Unidos en la lista de mayores importadores de petróleo.
Además de despertar preocupación sobre el impacto a largo
plazo que provocará en las materias primas mundiales, sus propios
recursos naturales también se ven afectados: su aire, tierra y mar.
China ya se convirtió en el segundo mayor emisor de dióxido
de carbono y podría superar a Estados Unidos como la mayor fuente
de gases invernadero en tres décadas.
Pekín está intentando reducir la contaminación del
aire, pidiendo a los residentes que cambien su sistema de calefacción
a gas natural.
Sin embargo, el enorme aumento en el número de autos en las calles
de la ciudad no ayuda a frenar el problema.
Cada cierto tiempo, la propiedad de vehículos se ha ido duplicando.
Si llega a los niveles de EE.UU., China tendría que encontrar espacio
para 600 millones de autos, más de los que hay actualmente en todo
el mundo.
Falta de agua
Al volar en avión hacia el oeste de la capital se puede apreciar
la más grave amenaza de todas. Polvorientos bancos de ríos
secos se ven en medio de interminables colinas grises y desiertos. Más
de la mitad de los ciudadanos chinos enfrentan problemas de falta de agua
o contaminación.
"Cuando era joven, había agua en todas partes", señaló
Dai Qing, una reconocida escritora.
"Las afueras de Pekín estaban llenas de lagunas de loto y
campos de arroz. Pero ahora todo desapareció. El agua más
cercana está a más de 100 metros bajo suelo. Sin embargo,
la gente todavía quiere tener casas con piscinas, como en Estados
Unidos", indicó.
Qing encabezó una campaña sin precedentes contra la construcción
de la represa Tres Gargantas en el río Yangtze. Ya en su fase final,
será el proyecto hidroeléctrico más grande del mundo
y se espera que genere electricidad para la ciudades chinas en expansión.
También ha provocado críticas. Ya han ocurrido problemas
con sedimentación e inundaciones indicó Dai Qing. "Sin
embargo, los máximos líderes chinos han impedido que se mencionen
en los medios de comunicación - incluso en internet, donde tienen
su propia policía".
Ubicada río arriba desde Tres Gargantas se encuentra la ciudad
de Chungking que espera beneficiarse de la represa, porque ahora podrán
llegar allí grandes barcos provenientes de la costa.
Sin embargo, dado que China tiene 16 de las 20 ciudades más contaminadas
del mundo - según el Banco Mundial - y Chungking es una de las principales,
el gran río a veces casi no se ve entre tanta contaminación.
La ciudad también enfrenta problemas sanitarios porque sus aguas
negras van directamente al río, una situación que sólo
en los últimos tiempos ha comenzado a movilizar a las autoridades.
Costo humano
Las reformas económicas chinas han beneficiado a
cientos de millones de personas, dándoles una mejor dieta y un
mejor nivel de vida. Sin embargo, mientras la atención se concentra en el daño
a los recursos naturales del país como costo de los cambios, no
se debe descuidar el perjuicio a las personas más vulnerables.
El asesor empresarial en materia de ambiente Michael Ma, encontró
a trabajadores chinos abarrotados en fábricas oscuras y llenas de
humo en escenas que le recordaron a Europa en el siglo XVIII.
" Algunas multinacionales son tan culpables como las compañías
locales en aprovecharse de los relajados controles laborales y ambientales".
" Encuentras lagunas legales para poder hacer dinero rápido.
Y si hay algún problema, simplemente se internan más en el
campo".
A pesar de la escala de los retos que enfrenta China, no todo el panorama
es negro.
Al parecer, se está desarrollando una nueva conciencia pública
sobre los peligros de destruir los recursos que China necesita para su
salud y prosperidad a largo plazo.
La presión de pequeños grupos de base también ha logrado
un éxito limitado, generando esperanzas de que el medio ambiente
pueda ser un tema que anime al gobierno a ser más responsable a
nivel general.
Pekín anunció una serie de iniciativas para sembrar árboles
y otras campañas, aunque el organismo estatal para el ambiente se
negó a dar una entrevista al respecto o discutir su contenido.
Existen propuestas para hacer que a las compañías les resulte
más caro contaminar que no hacerlo y convertir los temas ambientales
en un factor que se debe tomar en cuenta cuando se evalúen las posibilidades
de ascenso de funcionarios locales.
Sin embargo, deshacer el daño provocado por el vertiginoso crecimiento
necesitará mucho más que eso.
"Destruir es fácil", comentó Dai Qing, "proteger
y tratar es más difícil".
China: se reduce el agua en ríos
El volumen de agua en el nacimiento del río Amarillo, el segundo
más largo de China, se ha reducido más durante los últimos
diez años que en décadas anteriores.
Según el Departamento de Recursos Hidráulicos de la provincia
noroccidental de Qinghai, el agua ha menguado en un 23% entre 1991 y 2002,
en comparación con el nivel promedio de los últimos 40 años.
Los especialistas dijeron que la disminución se debe al deterioro
medioambiental en el nacimiento del río y a los cambios climáticos
globales.
A pesar de que durante los últimos dos años, Qinghai se
ha beneficiado de abundantes lluvias, la disminución de agua en
la zona continúa, señalaron los expertos.
Qinghai, situada en la meseta noroccidental Qinghai-Tíbet, es
la fuente de los ríos Amarillo, Yangtze y Lancang.
En los nacimientos de dos últimos los caudales también
han menguado en la última década, según informó
la agencia china de noticias Xinhua.
Graves amenazas
Debido a su rápida transformación económica, China
enfrenta graves amenazas a su medio ambiente.
Sólo el 75% de la tierra china es arable, y de ahí deben
salir los alimentos para satisfacer a una quinta parte de la población
mundial.
La tierra se ha estado reduciendo a un ritmo de un millón de hectáreas
al año.
China ya se convirtió en el segundo mayor emisor de dióxido
de carbono y podría superar a Estados Unidos como la mayor fuente
de gases invernadero en tres décadas.
Más de la mitad de los ciudadanos chinos enfrentan problemas de
falta de agua o de contaminación.
Fuente: BBC
Marzo 29, 2005
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