El gobierno renuncia a tasar los carburantes

Para alcanzar los objetivos de Kyoto sobre reducción de emisiones de C02, Berna apuesta al fortalecimiento de los instrumentos existentes. La benzina y el diesel no serán tasados por el momento.
El gobierno suizo confirmó su voluntad de disminuir en 20% las emisiones para 2020 y en 50% para 2050, conforme a los objetivos de la UE.

" La política climática y energética ocupó al Consejo Federal (Gobierno) durante varias sesiones antes de que las decisiones se produjeran este miércoles (21.02)", indicó este jueves en conferencia de prensa el ministro del Medio Ambiente, Moritz Leuenberger.

Los objetivos de Suiza son asegurar el abasto a largo plazo, reducir la dependencia con relación al petróleo y luchar contra el cambio climático.

De aquí al 2012, la política climática helvética es reglamentada por la ley sobre el CO2. "Las medidas actuales permitirán alcanzar los objetivos fijados por el Protocolo de Kyoto, pero habrá un excedente de emisiones de 0,5 millones de toneladas de CO2 con relación a los objetivos fijados en la ley", indicó Moritz Leuenberger.


Carburantes no tasados

Para contrarrestar este excedente, el gobierno rechaza, no obstante, extender a la gasolina la tasa que aplica a los combustibles fósiles.

Moritz Leuenberger, favorable a una tasa semejante, explicó la decisión del Consejo Federal por el factor el tiempo: una tasa sobre la gasolina no sería eficaz antes de 2012.

Hasta entonces, el Consejo Federal contempla lograr los objetivos de reducción sólo mediante el céntimo climático. Adoptado desde octubre de 2005, a razón de 1,5 céntimos por litro de gasolina o de diesel, constituye una medida aceptada por los medios económicos.

El gobierno indicó, sin embargo, que examinaría, con la Fundación para el Céntimo Climático - un organismo no estatal encargado de fijar el nivel y los ingresos de esta tasa - otras posibilidades de reducir el CO2 e iniciar las negociaciones necesarias.

Revisión de la ley sobre el CO2

El Consejo Federal quiere reducir las emisiones de gas a efecto invernadero por lo menos en 20 % de aquí al 2020, con relación a 1990, y en 50% de aquí a 2050, en conformidad con los objetivos establecidos por la Unión Europea (UE).

Lo anterior, mediante una revisión de la ley sobre el CO2. El Ministerio suizo del Medio Ambiente, los Transportes y la Energía (DETEC) debe elaborar un proyecto para el verano próximo.

Someterá a discusión una tasa climática meramente incitativa para financiar medidas en Suiza - como un programa inmobiliario-, así como medidas en el extranjero - por ejemplo, la compra de certificados. También propondrá reglamentaciones técnicas para los edificios y los vehículos.

Economizar energía

En materia de política energética, el Consejo Federal aprobó, por otro lado, los planes de acción modificados por el DETEC. Éstos últimos pretenden lograr una reducción de 20% en las energías fósiles para el alcanzar, hasta 2020, un aumento de las energías renovables del 50%, así como un aumento máximo del consumo de electricidad de 5% entre 2010 y 2020.

Los planes de acción incluyen 22 medidas en total. Se trata particularmente de lanzar un programa tendiente a estimular, de aquí al 2020, el saneamiento de los edificios construidos antes de 1995.

También se trata de introducir un sistema de bonos en la imposición de las importaciones de automóviles. Se introducirán exigencias mínimas en el rubro de los aparatos, en particular, la interdicción de las bombillas a incandescencia, a partir de 2012.

En cuanto al sector nuclear, se rechazó un cambio en la ley que buscaba acelerar los procedimientos de autorización para construir nuevas centrales. El plazo actual de 16 a 18 años.


Reacciones contrastadas

La política de pequeños pasos del Consejo Federal y su renuncia a una tasa CO2, sobre los carburantes provocó reacciones de los defensores del medio ambiente.

Junto con el WWF, Greenpeace, el Partido Socialista y Los Verdes, la Asociación de Transportes y Medio Ambiente (ATE) pide la introducción inmediata de un impuesto sobre los carburantes.

Para los partidos de izquierda y las organizaciones ecologistas, el objetivo de reducción no debe ser del 20% de las emisiones de aquí al 2020, sino del 30% con el fin de evitar que el calentamiento climático sobrepase 2 grados.

Al contrario, los partidos y los medios burgueses recibieron las decisiones "con alivio", según el término de la Asociación Suiza de los Transportes por Carretera (ASTAG). Consideran además que el céntimo climático ha probado su eficacia y que habrá que prolongarlo después de 2012.

Fuente: swissinfo y agencias
Marzo 1, 2008