Los países nórdicos, preocupados por el cambio climático

El calentamiento del Ártico podría tener consecuencias mundiales

La primera conferencia interparlamentaria sobre la Dimensión Nórdica de la política europea reunió la semana pasada en Bruselas a eurodiputados y representantes de los Parlamentos de los Estados miembros y de Noruega, Islandia, Rusia y Canadá. Los participantes mostraron su preocupación por los retos planteados por el cambio climático en la vulnerable región de los mares Ártico y Báltico, y que reclamaron medidas urgentes para hacer frente al calentamiento global.

La eurodiputada liberal británica Diana Wallis, que presidió en encuentro, destacó que "la Dimensión Nórdica ya no es sólo una política europea, sino una asociación" en la que participan la Unión Europea, Islandia, Noruega y Rusia, además de Estados Unidos y Canadá en calidad de observadores. Su objetivo es fortalecer la cooperación regional y aumentar la calidad de vida en una zona con durísimas condiciones climáticas, gran potencial económico y enormes retos medioambientales.

La conferencia interparlamentaria, que tuvo lugar los días 28 de febrero y 1 de marzo en Bruselas, se centró en el posible establecimiento de un foro parlamentario de la Dimensión Nórdica, así como en la ampliación del ámbito de aplicación de la política nórdica a nuevas áreas como el transporte o la energía.

Calentamiento global en el Ártico

Las consecuencias del calentamiento global en el frágil entorno natural del Ártico demostraron ser una de las principales preocupaciones de los participantes en la conferencia, para quienes la región podría ser considerada un indicador de los efectos del cambio climático. "Es muy probable que las consecuencias negativas del rápido calentamiento del Ártico se hagan notar a escala mundial, por lo que es necesario abordarlas globalmente", alerta el informe final de la reunión.

Los participantes mostraron su deseo de que la celebración del Año Polar, que comenzó el pasado día 1 de marzo, contribuya a dar a conocer el calentamiento en la región del Ártico, y apoyaron el establecimiento de una Estrategia europea para el Báltico que apoye el desarrollo de la zona.

Relaciones Rusia-Unión Europea

Para los parlamentarios, la nueva política sobre la Dimensión Nórdica de la política europea es, asimismo, "expresión regional" de las relaciones entre la Unión Europea y Rusia. Andrei Klimov, miembro de la Duma rusa, consideró que la Dimensión Nórdica abre nuevas posibilidades para la cooperación, aunque puntualizó que "el diálogo no debe girar en torno al suministro energético". En su opinión, hay que abordar asimismo "amenazas y retos comunes como la proliferación nuclear, la protección del medio ambiente o la inmigración ilegal". Además, propuso la celebración de una mesa redonda durante la próxima Cumbre Rusia-Unión Europea, que tendrá lugar en el mes de mayo.


Fuente: Parlamento Europeo (Comunicados de prensa) - Bruselas,Belgium
Marzo 5, 2007