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El Año Polar Internacional busca los motivos
del cambio climático
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) y el Consejo
Internacional para la Ciencia (ICSU) se han juntado para organizar la
cuarta edición del Año Polar Internacional (IPY por sus
siglas en inglés), que ha sido inaugurado en París. Miles
de científicos de 63 países participarán los dos
próximos años en el estudio de los Polos Ártico
y Antártico, que servirán como un laboratorio para detectar
las consecuencias del cambio climático en el Planeta.
En
total habrá 10.000 científicos implicados en 220 proyectos
que analizarán aspectos variados en relación con los dos
Polos terrestres. Entre ellos figuran el deshielo favorecido por el calentamiento
del Globo y sus consecuencias en el nivel de los mares, la creciente
contaminación en esas zonas, los efectos del cambio climático
en las poblaciones que las habitan y en sus culturas tradicionales y
el movimiento de las placas tectónicas. En los polos habitan unos cuatro millones de personas
Asimismo, serán objeto de análisis la flora y la fauna
en condiciones extremas de vida, desde los líquenes a los pingüinos,
las corrientes marinas o el intercambio de energía entre la superficie
del suelo helado y la atmósfera.
El Año Polar, en realidad un bienio, ha sido inaugurado con la
presencia de los principales dirigentes de las organizaciones impulsoras,
científicos implicados y algunas personalidades que se han distinguido
por su interés por la protección del medio ambiente, como
el príncipe Alberto de Mónaco.
La iniciativa se prolongará hasta marzo de 2009, ya que una campaña
polar requiere el estudio de los fenómenos desde el comienzo de
un invierno hasta el final del siguiente y debe hacerse en los dos Polos,
que tienen un desfase en cuanto a sus estaciones.
Las anteriores ediciones del IPY han tenido lugar en 1882-83, 1932-33
y 1952-53, y en todos los casos han permitido aportar nuevas experiencias
a la ciencia, así como interesar en mayor medida a la opinión
pública.
Impulsar las fronteras de la ciencia
El secretario general de la OMM, Michel Jarraud, explicó hoy
en la presentación del IPY que se trata de "impulsar las
fronteras de la ciencia", a través del examen del actual
estado del medio ambiente global, los cambios recientes y las previsiones
de futuro, todo ello aplicado a la meteorología, los glaciares,
las aguas y los seres vivos. Jarraud destacó que las regiones
polares son "altamente vulnerables" al aumento de las temperaturas.
Por su parte, el director ejecutivo del ICSU, Thomas Rosswall, subrayó la
importancia de vincular la ciencia a las políticas de los Estados
y asegurar la universalidad del movimiento científico.
Los estudios que se llevarán a cabo en el marco del Año
Polar aportarán nuevos datos sobre la evolución del Planeta,
sus causas y consecuencias. BQM
Fuente: INFORMATIVOSTELECINCO.COM
Marzo 1, 2007
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