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Presidente de Ecuador apoya a grupo que demanda
a ChevronTexaco
QUITO (Reuters) - El
presidente de Ecuador, Rafael Correa, dijo el martes que
respaldará las acciones de indígenas y campesinos, que demadan
a la petrolera estadounidense ChevronTexaco por presuntamente provocar daños
ambientales en la región amazónica entre 1972 y 1992.
La sorpresiva declaración del líder nacionalista, de 43
años, puso fin a la imparcialidad que habían aplicado sus
antecesores frente a la batalla legal que libran, desde el 2003, residentes
amazónicos que acusan a una de las subsidiarias de la petrolera
de descargar millones de galones de tóxicos en el ambiente.
"Gobierno respalda acciones de asamblea de afectados por petrolera
Texaco," dijo un comunicado de la presidencia del Ecuador.
"No permitiremos más depredación, ni de nuestro ambiente
ni de nuestra gente," aseguró el mandatario a grupo de representantes
de los supuestos afectados por la segunda mayor petrolera de Estados
Unidos, según el comunicado.
Los demandantes afirman que la reparación de los perjuicios y
daños demandaría unos 6.000 millones de dólares.
La empresa ha negado los cargos y recordado que aplicó un plan
de remediación ambiental por 40 millones de dólares para
abandonar el país sin pasivos en este campo.
El respaldo se traduciría en un apoyo directo para la recopilación
de pruebas contra la compañía y planes de atención
para la población local, según el documento, en el que
no se especificó si Correa, quien asumió el cargo en enero,
actuaría como parte activa en el caso que se tramita en una corte
local.
VISITA AL LUGAR
El presidente realizaría en los próximos días un
recorrido por las supuestas áreas afectadas por la operación
de Texpet, subsidiaria de Texaco, que se fusionó con Chevron en
el 2001, para constatar los supuestos daños que provocó en
el frágil equilibrio del ecosistema amazónico.
"El Estado hace lo justo en apoyar al grupo de afectados en vista
que las consecuencias de esta explotación son muy graves y el
Estado está solucionando, de alguna manera, esos problemas causados
por esa mala explotación," aseguró la ministra de
Ambiente, Ana Albán.
La declaración de Correa se produce después que a inicios
de mes la compañía expresara su preocupación por
el curso del millonario juicio por la resolución del juez a cargo
de dar paso a recursos ilegales por presión de los demandantes
para eludir pasos clave para la resolución del caso.
La petrolera también sentó su inquietud por las interferencias
políticas en la demanda.
El proceso inicialmente contemplaba la realización de 123 inspecciones
ambientales a lo largo de la región amazónica. Hasta el
momento se han concretado 45, por lo que se requeriría al menos
unos dos años más para cumplir con todas y completar la
primera parte del juicio.
La segunda fase contempla la realización de una auditoría
global de los posibles daños ecológicos. No existe una
fecha para una sentencia.
ChevronTexaco confía que se impondrá finalmente en la
pugna. En el caso de una sentencia adversa, la compañía
podría enfrentar millonarios pagos para la remediación
del ambiente amazónico y la cancelación de indemnizaciones
a los perjudicados por su actividad.
"Tenemos la confianza de que cuando el Presidente de la República
visite la zona sentirá lo que todos los pobladores han sentido
durante los 40 años de explotación petrolera," dijo
el abogado de los demandantes, Alejandro Ponce.
La empresa lucha en cortes de Estados Unidos para que en caso que enfrente
una resolución adversa sea la petrolera estatal Petroecuador,
que asumió las operaciones de Texpet, quien se haga cargo de los
costos de la remediación de los daños, en línea
con acuerdos contractuales.
Una sentencia desfavorable para ChevronTexaco marcaría un hito
en la legislación ecuatoriana, acusada de ser excesivamente permisiva
con las actividades de explotación en perjuicio del delicado ambiente
amazónico del que se extraen actualmente unos 530.000 barriles
por día.
Fuente: Reuters
Marzo 29, 2007
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