España lucha por salvar una de sus especies animales más emblemáticas

Lince ibérico

JEREZ DE LA FRONTERA, España (Reuters) -- Con sus grandes ojos amarillos abiertos y sus orejas puntiagudas atentas a cualquier sonido de su entorno, las pequeñas Aura y Saliega casi parecen darse cuenta del peligro en el que están.

Estos dos animales de piel marrón, un poco más grandes que un gato y hechos un ovillo el uno junto al otro para protegerse, son linces ibéricos, los felinos más amenazados del mundo.

Cobijados bajo un árbol en un hábitat especial en el zoológico de la localidad de Jerez de la Frontera, en el sur de España, los cachorros de dos meses forman parte de un plan de cría de emergencia para evitar que el lince ibérico sea la primera especie felina en extinguirse desde tiempos prehistóricos.

"Cuando los trajimos aquí hace un mes pesaban unos 600 gramos cada uno y estaban llenos de garrapatas. Desde entonces los hemos alimentado con leche, conejo y ratas muertas y pesan más de dos kilos", dijo Maribel Molla, veterinaria encargada de los cachorros.

Hasta hace poco se creía que unos 1.000 linces ibéricos -- primos lejanos del lince rojo americano -- merodeaban por los prados del sur y centro de España y Portugal. El año pasado se realizaron controles más rigurosos que demostraron su escasez.

El mismo problema que su pariente ibérico sufre el lince canadiense.
Ahora se piensa que sólo sobreviven entre 150 y 200, con sólo dos poblaciones lo suficientemente grandes para mantenerse: una en el parque nacional de Doñana y otra en las montañas de Sierra Morena.

"Este es un animal tan hermoso y tan simbólico para España. Estamos perdiendo el orgullo de la naturaleza española", afirmó Iñigo Sánchez, director del zoológico de Jerez y responsable del programa de reproducción.

Un asunto de todos

De menor tamaño que su primo euroasiático, el solitario y nocturno lince ibérico prefiere los matorrales al hábitat forestal y se alimenta casi exclusivamente de conejos.

Con un manto amarillo salpicado de manchas marrones, los linces adultos pueden vivir hasta quince años, crecen hasta alcanzar el tamaño de un perro mediano y pesan unos 13 kilos.

Desde la década de los 50, los linces de España se han visto diezmandos en su población por la introducción en Europa de la mixomatosis, una enfermedad vírica mortal que acabó con la mayoría de los conejos de los que se alimentaban.

El lince ibérico está clasificado como especie en peligro de extinción desde la década de los 70, pero no se tuvo verdadera conciencia de su situación hasta tiempos recientes.

"Ha habido una falta de coordinación entre las administraciones regionales, alguna competencia entre las agencias ambientalistas y ciertas envidias", explicó Sánchez.

Preocupado por la posible desaparición de uno de los emblemas nacionales, España ha develado este año un plan de ocho millones de euros (7,35 millones de dólares) para salvar el lince, con la cooperación de la Unión Europea y grupos ecologistas como el World Wildlife Fund (WWF).

El proyecto exigió a los gobiernos locales proteger el territorio del lince de carreteras, garantizar fuentes de agua dulce y fomentar la población de conejos. También estableció un programa de cría en cautiverio, ecabezado por el zoológico de Jerez, con el fin de volver a tener un buen número de linces en las zonas silvestres.

Fuente: CNN
Junio 6, 2002