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R ESIDUOS | Investigación de la Universidad Rovira i Virgili
Las cementeras podrían quemar
lodos para ahorrar combustible
Actualmente incineran residuos peligrosos y neumáticos
Gustavo Catalán Deus | Madrid
Las plantas cementeras se han convertido en los últimos años
en plantas de incineración de residuos, la mayoría
de ellos clasificados como peligrosos, como pueden ser las pinturas,
barnices y otros residuos con alto poder calorífico, e incluso
neumáticos fuera de uso.
Ahora, un estudio confirma que los lodos de las
depuradoras de aguas residuales también pueden ser utilizados
como combustibles, en el proceso de producción del cemento,
que precisa de altos poderes caloríficos, y que supuestamente
destruyen sus propiedades peligrosas.
Investigadores de la Universidad Rovira i Virgili
(URV) han analizado el impacto sobre el medio ambiente y la salud
de las personas de este subproducto de las depuradoras que, según
afirman, soluciona varios problemas a la vez.
Los expertos han examinado por primera vez este
método en una planta cementera en Vallcarca (Cataluña)
que lleva más de 100 años produciendo cemento. Sus
conclusiones las publican en el último número de la
revista Environmental Science and Pollution Research.
En el artículo confirman que es «la
mejor opción para eliminar los lodos que habría que
ubicar en otra parte, y a la vez hacer funcionar el proceso productivo
de la fábrica».
«Como los lodos ya son residuos, su quema
no computa globalmente para las emisiones de CO2 atmosférico»,
añade como otra de las ventajas José Luis Domingo,
autor principal del estudio y director del Laboratorio de Toxicología
y Salud Ambiental de la URV.
De esta forma, las plantas cementeras, una de
las industrias que más emisiones producen de CO2 y que emiten
dioxinas, furanos y metales pesados, podrían consumir energía
procedente de un residuo.
En la cementera catalana, se ha llegado a sustituir
hasta el 20% de la energía producida con combustibles fósiles
por los lodos de depuradora.
Desde el punto de vista económico, los
científicos no aseguran que las plantas cementeras aumenten
o no sus beneficios, pero «no tendrán que pagar coste
por exceder emisiones», subraya el investigador. Se añade
otro beneficio económico: el ahorro de ese 20% de combustibles
fósiles.
Incluso hay otro beneficio para la planta cementera,
puesto que la valoración de los residuos que queman en sus
procesos son pagados por la administración encargada de su
gestión.
Uno de los aspectos más importantes para
los científicos de la URV es la reducción del impacto
ambiental, y por tanto de los riesgos para la salud de las personas
que viven cerca de las plantas. El experimento con los lodos ha
permitido disminuir unas 140.000 toneladas de CO2 entre 2003 y 2006,
y reducir las muertes potenciales por exposición a contaminantes
químicos.
Los investigadores insisten en hacer estudios
individualizados por cada planta, porque «todavía no
se sabe si para toda la industria cementera esto va a ser positivo»,
señala Domingo.
Fuente:
Elmundo.es
Junio 21, 2009
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