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Responsabilidad Social Empresaria:
Empresa implementa el uso de bolsas oxibiodegrada
Escrito por Mariela Forciniti
Buenos Aires - Wal-Mart Argentina anunció que todos sus locales
comerciales - Supercenters y changomas - han reemplazado las tradicionales
bolsas plásticas que se entregan junto con las compras por bolsas
oxi-biodegradables, convirtiéndose de esta manera en la primera
cadena del país en ofrecer una solución concreta al problema
de las bolsas plásticas, de modo de contribuir a la correcta utilización
de los recursos, contribuyendo con la creación de un ambiente
saludable para la comunidad y las futuras generaciones.
Las bolsas oxibiodegradables incluyen en su proceso de elaboración
un aditivo que rompe los enlaces de carbono-carbono, transformándose
de esta manera en productos sensibles a las luz solar, humedad, temperatura,
y otros factores ambientales que inician un proceso de degradación
natural, al mismo tiempo que mantienen sus propiedades de resistencia
y seguridad en el contacto con los alimentos, como si se tratase de bolsas
tradicionales.
“
Wal-Mart a nivel internacional y local, ha incorporado formalmente la
protección del medio ambiente dentro de su estrategia de negocio.
Estamos convencidos que llevar adelante el negocio de forma eficiente
y trabajar en pos del cuidado del medio ambiente son metas que se pueden
lograr juntas. Creemos que nosotros mismos, así como nuestros
proveedores y clientes, podemos desarrollar e implementar en conjunto ‘buenas
prácticas’, para el medio ambiente. Reemplazar las tradicionales
bolsas plásticas por oxi-biodegradables es un claro ejemplo de
este compromiso, ya que ofrece una solución concreta y efectiva
en el uso de los recursos y la contaminación” señaló Gastón
Wainstein, Director de Desarrollo y Relaciones Institucionales de Wal-Mart
Argentina.
Cómo funcionan las bolsas oxibiodegradables
Los plásticos tradicionales están formados por cadenas
moleculares compuestos por átomos de carbono e hidrógeno.
Estos átomos están ligados fuertemente entre sí.
Debido al tamaño y peso de las cadenas moleculares y también
por la fuerza de estas ligaduras, puede llevar más de 400 años
para que este tipo de material se descomponga en la naturaleza.
Las bolsas oxibiodegradables incorporan en su elaboración un ingrediente
especial que no modifica las características básicas y
deseables del producto final. Sin embargo, al fragilizar las ligaduras
entre los átomos y moléculas, el ingrediente convierte
al producto en un material sensible a la luz solar, humedad, temperatura
y stress del film, además de convertirlo en una sustancia digerible
por microorganismos, iniciando así el proceso de degradación
natural.
Con las ligaduras fragilizadas por este ingrediente y con la presencia
de algunos de los factores a los cuales el producto final es sensible,
se rompen las ligaduras entre los átomos, que se separan y quedan
libres para nuevas ligaduras con átomos de oxígeno existentes
en el medio ambiente.
En contacto con el oxígeno libre en el medio ambiente, los átomos
de carbono e hidrógeno “liberados” se combinan formando
nuevas moléculas de agua (H2O) y dióxido de carbono (CO2).
El resultado de esta degradación natural será agua, dióxido
de carbono y biomasa, elementos inofensivos al medio ambiente. De esta
manera, las bolsas oxibiodegradables inician su proceso de degradación
natural pocos meses después de ser descartadas. A los efectos
de comparación, la cantidad de dióxido de carbono y agua
resultantes de la degradación natural de una bolsa oxiobiodegradable,
como las que se entregan a partir de ahora en los locales comerciales
de Wal-Mart, corresponde a lo que cualquiera de nosotros exhala, a través
de la respiración, después de ingerir un pequeño
pedazo de pan: dióxido de carbono y vapor de agua.
Fuente: Latitud 2000
Junio 19, 2007
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