«Sin China y EE.UU., la UE no podrá evitar el cambio climático» Dieter Helm, Asesor del Gobierno británico en energía y cambio climático

El calentamiento global exige un cambio en la política energética mundial. ¿Está reaccionando Europa de la manera adecuada?

-Los europeos han hecho un gran avance en la cumbre de marzo, donde llegaron al acuerdo de alcanzar un 20% de uso de renovables para 2020. Sin embargo, cuando pensamos en el trabajo necesario para alcanzar ese objetivo, vemos que queda un largo camino por recorrer. Por ejemplo, el mercado europeo de emisiones necesita un refuerzo considerable.

-¿Por qué habría que ampliar ese mercado?

-Sería una forma más de integrar objetivos. Lo primero sería evaluar su éxito hasta ahora para considerar la posibilidad de establecer contratos a más largo plazo.

-Ud. asegura que el paquete energético de enero de la Comisión Europea «entierra» asuntos importantes. ¿Cuáles son?

-La cuestión más importante es cómo hacer frente a los mil GW de energía procedente del carbón que presumiblemente estarán listos en China para 2030. Por supuesto, el aumento de las emisiones importa en cualquier lugar del mundo, pero lo que está ocurriendo con la industrialización en China es algo que debemos tener muy en cuenta, porque de lo contrario, cualquier cosa que hagamos no impedirá que tengamos un problema muy serio con el clima. En ese sentido, lo que importa para Europa ya no es que reduzcamos nuestras emisiones, sino que logremos plantearnos el objetivo unilateral de que China y EE.UU. participen en un acuerdo internacional. Si no lo hacen, la UE no podrá evitar el cambio climático.

-¿Cómo convencer a los chinos, cuando para ellos ahora lo primordial es el crecimiento?

-Ellos tienen dos o tres buenos argumentos. El primero es que no fueron ellos quienes aumentaron el nivel de CO2 en la atmósfera. El segundo es que las emisiones per cápita en China son mucho más bajas que en el resto del mundo desarrollado. Y el tercero es que somos nosotros quienes compramos el acero y todos los productos que fabrican en procesos contaminantes. Entonces, la pregunta no sería ¿quién produce ese CO2?, sino ¿quién lo consume? De esta forma, ¿cómo podemos compensar a China para que no se desarrolle de una forma tan poco respetuosa con el medio ambiente? Esta es una cuestión muy espinosa, porque China es una dictadura, y otorgar subsidios a semejante régimen no sería ético políticamente hablando. Pero si no lo hacemos, van a desarrollar mil GW de energía procedente del carbón, que serán responsables de una parte importante de ese aumento de emisiones en un 60% para 2030.

- Cada país tiene su propia política energética, a menudo opuesta a la de sus vecinos...

-Hay muchas razones por las que la política energética debería estar bajo la égida de la UE, y no ser decidida por los países miembros. Además de la lucha contra el cambio climático, la seguridad del suministro y la construcción de interconexiones eléctricas siempre tendrán más exito si se resuelven a nivel europeo. Si hay un asunto que afecte de verdad a la economía y a los ciudadanos y que deba ser resuelto por la UE es la política energética.

-¿Hay que apoyar la energía nuclear?

-Mi punto de vista puede ser descrito como agnóstico. En este asunto hay posiciones muy extremas, de las que hay que huir, porque como todas las energías, la nuclear tiene pros y contras. Yo creo que debe tener su papel, pero debemos preguntarnos en qué condiciones de seguridad vamos a desarrollarla. La pregunta de si es preferible tener CO2 en la atmósfera durante mil años o residuos nucleares durante otros tantos debe ser considerada de la forma más neutral posible. Al contrario que los escépticos y convencidos de la energía atómica, creo que no debemos permitirnos el lujo de adoptar posiciones extremas.

-¿Y los biocombustibles?

Pueden ser contraproducentes, porque pueden alterar el mercado alimenticio y ocasionar graves daños en la naturaleza por la deforestación para los cultivos energéticos. El cambio climático es importante, pero también lo es la biodiversidad.

Fuente: ABC
Junio 13, 2007