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Biocombustibles: el país debe fijar una estrategia
global
En el Foro Global de Bioenergía, que se llevó adelante
en Rosario, se hizo hincapié en que el país debe definir
el papel que quiere jugar en el mercado de biocombustibles, frente a
Brasil y Estados Unidos, que avanzan con mucha rapidez en un nuevo universo
que comienza a configurarse.
Las palabras siempre se conjugaron en futuro, como si ese tiempo verbal
fuera una condición elemental para hablar de biocombustibles,
un universo que se desgranó durante tres días en el Foro
Global de Bioenergía, llevado a cabo en Rosario, donde quedó expuesto
que la Argentina tiene un potencial muy grande en el desarrollo de los
combustibles vegetales, aunque también deberá articular
una política seria -con cierta premura- para no perder terreno
en un sector que avanza a un ritmo vertiginoso.
Muchas veces, los gestos o los pequeños detalles sirven más
que largas argumentaciones. Y la ausencia de funcionarios nacionales
en el foro que se llevó adelante en la Bolsa de Comercio de Rosario
dejó secuelas y para muchos de los presentes marcó por
dónde pasan las prioridades de la actual gestión nacional,
sobre todo cuando los monitores la sala de prensa mostraban al presidente
Néstor Kirchner, su esposa y el resto de la comitiva en el acto
en La Picasa.>
En varios paneles del foro, donde asistió un promedio de 900
personas por jornada y había más de 120 periodistas acreditados
de varios países, se remarcó el déficit estratégico
del Estado argentino, sobre todo con respecto a otros países de
la región, como Brasil, que -según advirtió Bruno
Bath, asesor comercial de la embajada de ese país- incursiona
en el desarrollo de combustibles vegetales desde hace más de 30
años.>
Antonio Vidal Vieira, del Centro de Investigaciones y Pesquisas de Brasil
(Cenpes), afirmó que, actualmente, en ese país "hay
27 plantas en actividad y otras 21 en proceso de construcción.
La meta es llegar a contar en dos años con 300 fábricas
de etanol y biodiésel".>
Déficit estratégico
Ernesto Liboreiro, del Instituto para las Negociaciones Agrícolas
Internacionales (Inai), remarcó que en la coyuntura mundial del
mercado de los biocombustibles "se está definiendo el marco
legal y técnico. Es un mercado en transición y la Argentina
tiene que fijar rápidamente una estrategia para participar en
esas discusiones". El especialista explicó que hay que separar
el nivel de inversiones del sector privado, que apuesta al desarrollo
de este nuevo negocio, de la estrategia global del país en el
mercado mundial, y mostró como ejemplos el rol de Brasil y Estados
Unidos, que "ya han sacado una ventaja importante".
El especialista consideró que la Argentina está rezagada
en varias cuestiones, a pesar de su enorme potencial productivo. Y dejó sentado,
a modo de ejemplo, el hecho de que no hay ningún funcionario argentino
que represente al país en el Foro Mundial de Biocombustibles -la
primera entidad internacional que se dedica al tema-, que crearon el
año pasado Estados Unidos, Brasil, la Unión Europea y China. "En
esa instancia se están definiendo las reglas de juego, como los
incentivos o las barreras impositivas, las mezclas obligatorias, los
créditos fiscales, todo tipo de subvención, las compras
públicas y las políticas de aranceles. Todos estos instrumentos
están en etapa de definición. Y la Argentina está ausente.>
"La Argentina tendrá que saber qué papel quiere jugar.
También se deberán entender en qué medida influyen
los instrumentos legales que dicta la Organización Mundial del
Comercio y cómo se instrumentan las reglas de juego en el mercado
de biocombustibles", afirmó. >
El presidente del Inta, Carlos Cheppi, dio indicio de otro déficit
en que el país debe ponerse a trabajar cuanto antes, como las
falencias de recursos humanos en investigación en biotecnología
para el desarrollo de los biocombustibles. El titular del Inta también
hizo hincapié en la escasa cantidad de especialistas dedicados
a cuestiones de propiedad intelectual en un sector en el que todo se
está inventando. "Hay también muy poca formación
para patentar nuevos conocimientos. En el Inta se acaba de formar una
unidad de patentes, y nos dimos cuenta ahora de la falta de cultura en
patentar que existe entre los investigadores. Y los recursos humanos
en propiedad intelectual son algo fundamental en el mundo actual",
afirmó Cheppi.>
Reglas claras
Michael Matera, representante del gobierno de Estados Unidos, insistió en
el "importante rol que tendrá la Argentina en el mercado
de biocombustibles" y remarcó la necesidad de los países
de configurar "un marco regulatorio estable y una política
de inversiones clara, porque va a hacer falta una enorme apuesta económica
para desarrollar las nuevas energías". Señaló que
en 2006 "se invirtieron en el mundo 100 mil millones de dólares
para el desarrollo de nuevas energías".
Matera advirtió también que Estados Unidos enfrenta un
serio problema para el cambio de matriz energética. "El año
pasado produjo 5 mil millones de galones de etanol, para lo cual se utilizó el
17 por ciento de la superficie cultivada".>
El funcionario calculó que "el objetivo para dentro de 10
años es llegar a 35 mil galones. Pero el principal problema es
que, para lograr esa meta de 2017, ni siquiera alcanza el total del maíz
que se cultiva actualmente".>
Por eso, Matera advirtió que Estados Unidos ya apuesta a la investigación
en el desarrollo de combustibles sobre la base de celulosa, pero admitió que
todavía los costos siguen siendo altos. No obstante, consideró que "los
informes del gobierno señalan que para 2012 estos emprendimientos
serán competitivos".>
Realidad y proyección
Luis Cordeu, de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura
y la Alimentación, señaló que de acuerdo con estimaciones
de esa institución "hoy se destinan para la producción
de biocombustibles en el mundo alrededor de 14 millones de hectáreas,
lo que representa sólo el 1 por ciento del total disponible a
nivel mundial".
Cordeu dijo que, hacia el 2030, la participación de cultivos
para la producción de combustible vegetal ascendería entre
un 2,5 y un 3,8 por ciento. En su disertación, Cordeu tiró abajo
la rivalidad entre alimentos y biocombustibles, aunque advirtió que,
si se produce esa competencia, "se podría contrarrestar con
incrementos en los rendimientos de los cultivos".
Germán de los Santos
Fuente: El litoral
Julio 15, 2007
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