La ciudad amaneció de blanco

La nieve se mantuvo durante la noche sobre el pasto de algunas plazas de la ciudad y el conurbano; en varias zonas, también persistió en los techos.

La inusual nevada caída ayer no dejaba de sorprender a los porteños. Esta mañana, varias plazas de la ciudad y el Gran Buenos Aires permanecían con el césped bajo un manto blanco.

Las bajas temperaturas provocadas por la ola de frío polar persisten, aunque no está previsto que vuelva a caer nieve.

Si bien hoy no se podrá apreciar el fenómeno que ayer soprendió a los habitantes de la Ciudad, varios barrios amanecieron con vestigios de la nieve que cayó hasta esta madrugada.

En Puerto Madero, San Telmo y Villa Lugano, los techos de las casas, los autos, los árboles y, especialmente, las zonas descampadas estaban cubiertas de nieve.

El mismo fenómeno se registró en las autopistas Riccheri y del Oeste y en varios caminos zonales.

En tanto, los madrugadores se enfrentaron a una tarea nueva por estos pagos: quitar la nieve acumulada durante la noche sobre el auto, que había pasado la noche en la calle.

En algunas zonas del conurbano y en La Plata persistía sobre los techos y los árboles. La nieve acumulada en el pasto a los costados de las autopistas, seguía provocando admiración de los automovilistas que se trasladaban a sus trabajos.

Pero, el níveo espectáctulo durará poco. Con la máxima anunciada para hoy, es poco probable que la nieve resista sobre los parques en los que se posó.

Cuando la temperatura suba por sobre los 4°C, la fina capa blanca que aún se podía ver se derretirá lentamente y Buenos Aires recobrará su paisaje habitual.

Demoras en Ezeiza y Aeroparque. El aeropuerto internacional de Ezeiza operaba esta mañana con retrasos debido a que salían vuelos que ayer tuvieron que ser suspendidos por la sorpensiva nevada.

También hay demoras en Aeroparque debido a la nieve acumulada sobre algunos aviones.

Los colegios. La directora de Cultura y Educación bonaerense, Adriana Puiggrós, dejó hoy a criterio de cada inspector distrital la decisión de suspender el dictado de clases a raíz del fenómeno de bajas temperaturas que se registra en la provincia de Buenos Aires.

El día que inspiró un tango. La nevada del 22 de junio de 1918 inspiró un tango. "¡Qué noche!", compuesto por Agustín Bardi y, según algunos, también basado en una accidentada vuelta a casa después de ir al hipódromo, es una pieza instrumental. En 1926 fue grabada por el sexteto de Julio De Caro, consolidando a Bardi como autor.

Fuente: La Nación
Julio 10, 2007