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Chile: La batalla ambiental de Germán del
Sol
Chile: (BWN) Desde hace un mes, el arquitecto
lidera la oposición
en contra de las cuatro centrales de pasada que SN Power -la empresa
hidroeléctrica más grande de Noruega- pretende construir
en la Región de Los Ríos. Aunque en la zona se ubica uno
de sus negocios -las Termas Geométricas-, Del Sol dice que su
objetivo es defender a los valles más turísticos de Chile.
PorPaula Comandari
Hasta ahora el arquitecto Germán del Sol (58) había estado
siempre al otro lado de la "vereda": al construir dos de sus
proyectos más emblemáticos, los hoteles Explora y Remota,
tuvo que enfrentar a los ecologistas que cuestionaron los efectos de
aquellos hoteles sobre el medio ambiente. Hoy, en cambio, Del Sol lidera
la oposición que se ha agrupado en las comunas de Panguipulli
y Futrono para impedir que se levanten cuatro centrales hidroeléctricas
de pasada en la Región de Los Ríos.
Será una batalla compleja. Al frente está SN Power, la
principal empresa hidroeléctrica de Noruega y la segunda mayor
generadora de energía renovable de Europa. Con una inversión
de US$ 600 millones, la eléctrica pretende abastecer al Sistema
Interconectado Central (SIC) con cerca de 500 MW a través de las
centrales Pellaifa, Reyehueico y Liquiñe en Panguipulli, y Maqueo
en Futrono, en momentos que el país atraviesa por una de sus peores
crisis energéticas. "Queremos hacer un diseño súper
revolucionario, introduciendo en Chile la tecnología de diseño
ambiental europeo para producir el menor daño posible", explica
Esteban Illanes, gerente de Concesiones y Derechos de Paso de SN Power.
Aunque el abogado de la ONG Fiscalía Ambiental (FIMA) José Ignacio
Pinochet dice que la empresa "tiene, al menos en el papel, un discurso
responsable y respetuoso del entorno y de las comunidades locales",
quienes tienen proyectos turísticos creen que los proyectos de
SN Power sí tendrían serios efectos en el medio ambiente.
Del Sol, dueño de Termas Geométricas, uno de los 14 centros
termales que alberga la zona, está entre los afectados, pues uno
de los túneles -de seis metros de diámetro- que captaría
parte de las aguas, dice, se encuentra a metros de su predio. Afirma
que ello eventualmente podría afectar los recursos hídricos
que emplea ese centro turístico.
"No estoy aquí para defender sólo las Geométricas,
que es uno de los mejores paseos para seducir a las visitas de todo el
mundo en épocas lluviosas. La batalla la doy como un arquitecto
que ha trabajado toda la vida en proyectos de ocio, los cuales no sólo
protegen el ambiente natural, sino que también la cultura local
que se descubre a través de estas iniciativas", afirma el
Premio Nacional de Arquitectura 2006.
De hecho, la central que, a su juicio, más daño produciría
no es la que está próxima a sus termas, sino la de Maqueo,
porque, para abastecerla, "sacarían aguas de diferentes ríos
y no las depositarían en esos mismos cauces, como sucede en las
centrales de pasada, sino en el lago Maihue, afectando un valle inmenso".
Paradójicamente, dice el alcalde de Panguipulli, Alejandro Kohler,
el Sernatur decretó a su comuna -en la cual viven cerca de 33
mil habitantes- como zona de protección turística. "Ahora
quieren hacer del lugar un área de energía, porque además
de la noruega, Endesa proyecta otras dos centrales aquí".
Por ello es que hace un mes "los termeros", la Municipalidad
de Panguipulli y la Cámara de Comercio y Turismo de Coñaripe,
junto a Del Sol, comenzaron a definir la estrategia para rechazar el
proyecto, que aún se encuentra en fase de estudio y pasaría
al sistema de evaluación de impacto ambiental el próximo
año, para construirse a fines de 2009.
Aunque no busca el apoyo de ONGs ni convertir esta ofensiva en una batalla
campal, el primer objetivo del arquitecto es ejercer influencia política.
Para ello ya envió cartas a todos los senadores y diputados vinculados
al medio ambiente para mostrar "el daño que producirían
las centrales en los valles más turísticos de Chile".
La rencilla con Tompkins
Este no es el primer conflicto que protagoniza Del Sol. En 1998 consideró que
los hoteles Explora, de Pedro Ibáñez, habían alcanzado
un alto nivel de ocupación. Estimó que su meta estaba cumplida
y renunció a la administración. Su salida no le cayó bien
al empresario. "Desde ese día los caminos se bifurcaron,
porque nadie le renuncia al dueño de los Explora", afirma
Del Sol entre risas.
Otra de sus rencillas la tuvo con el ambientalista Douglas Tompkins,
quien, según Del Sol, quiso comprar, sin éxito, otro de
los proyectos de Ibáñez: las termas de Porcelana, ubicadas
en Chiloé Continental.
Ahora la batalla es en una zona que, dice Del Sol, conoce como la palma
de su mano y donde hace cuatro años levantó su centro termal,
consignado en diversas publicaciones internacionales como uno de los "imperdibles" de
Chile.
El conflicto comenzó hace un mes, cuando se reunió con
Ramón Abarca, el inspector de Derechos de Paso de SN Power, quien
le explicó el proyecto. De allí en adelante, el arquitecto
comenzó a revisar en detalle sus planos electrónicos, en
los que figura cada uno de los ríos, esteros y valles de la zona,
los cuales ha conocido a través de sus innumerables viajes, pues
desde hace 20 años que tenía la idea de construir las Termas
Geométricas.
Las cuatro centrales que se levantarían en la zona se nutren
de cerca de 12 ríos. Del Sol dice que el problema en el caso de
Pellaifa -la central que se ubica más cerca de las Geométricas-
es el mismo que en Maqueo: las aguas que obtendrían del estero
Aihue y de los ríos Llancahue y Quilalelfu terminarían
en un lago. "Una central de pasada recoge aguas y las devuelve en
el mismo río. En este caso no es así, porque van al lago
Pellaifa. Esto demuestra que el Llancahue, que tiene un caudal pequeño,
se transformaría en un hilo y secaría el valle, que está a
sólo 10 kilómetros del Parque Nacional Villarrica",
afirma el arquitecto, quien insiste que las termas no se verían
afectadas directamente, pero sí su entorno.
En el frente contrario, Illanes reconoce la aprensión, pero descarta
que pueda secarse el valle y asegura que los lugares a través
de los cuales devolverán el agua sólo podrán determinarse
una vez que hayan hecho los estudios en la zona. "Hemos estado imposibilitados
de llevarlos a cabo, porque los termeros no han dado autorización
para entrar en sus predios", dice el ejecutivo. Además, en
la firma energética aseguran que los empresarios termales también
solicitan aguas para beneficio propio.
Ante esta crítica, Del Sol dice que "la diferencia está en
que las aguas termales no se trasladan. En cambio, ellos las extraen
y las llevan a otra parte".
El arquitecto considera que el estero Aihue -que pasa por el predio
donde están las Geométricas- también se vería
afectado. "El caudal que corre aquí es de sólo cinco
o seis litros por segundo, la mínima cantidad de agua que necesita
un estero para ser estero", afirma Del Sol. Pero Illanes es enfático
en señalar que si bien se reduciría el caudal de los ríos,
tendrían agua suficiente, no sólo porque hay varios afluentes
que los realimentan, sino porque, además, según él,
la DGA ha fijado un caudal ecológico que debe ser compatible con
el ecosistema.
Cuestión que pone en duda la ambientalista Sara Larraín,
quien asegura que "el caudal ecológico que establece la DGA
es una especie de símbolo, porque los criterios que aplica son
insuficientes para mantener un caudal sustantivo, además de que
existe una pésima fiscalización de parte del organismo".
Desarrollos nucleares
"Por la razón o la fuerza". Ése fue el argumento
que utilizó uno de los ejecutivos de SN Power en la última
reunión que sostuvo con sus opositores el 21 de junio pasado,
cuando de golpe les hizo ver que el proyecto se construiría sí o
sí. "No es que nosotros queramos pasar como aplanadoras sobre
la gente, pero tenemos la autorización del gobierno para hacer
los estudios y eventualmente construir", explica Illanes.
Sin embargo, Del Sol afirma que la empresa aún no les muestra
la resolución de la DGA, a pesar de que la compañía
asegura que en marzo de 2006 ganó la licitación para los
derechos de aguas en todos los ríos que pretende intervenir.
Incluso más: mientras Illanes afirma que desde entonces comenzaron
a hacer una campaña de información y participación
ciudadana -algo que generalmente no hacen las empresas", dice-,
Del Sol argumenta que esto no ha ocurrido y que incluso la noruega ha
entrado a sus predios sin autorización.
La misma postura tiene el presidente de la Cámara de Comercio
y Turismo de Coñaripe, Osvaldo Riedemann, quien explica que la
mayor parte de la comunidad está en contra del proyecto. "Esto
significa que cerca de 14 kilómetros del río Llancahue
se secarán y gran parte de la gente, entre ellos una comunidad
de mapuches importante, deberá desplazarse de la zona".
Con el gran potencial hidroeléctrico que tiene Chile, los propios
ambientalistas privilegian las centrales de pasada por sobre las grandes
represas. Por lo mismo, en FIMA esperan que en el caso de SN Power "los
proyectos se ajusten a las promesas", dice Pinochet.
Mientras que Sara Larraín, directora del Programa Chile Sustentable,
asegura que aún no conoce en detalle el proyecto, pero sí sabe
de la preocupación que existe en la zona. "Hay bastante más
que escarbar detrás de las centrales de pasada", indica Larraín.
Del Sol considera que Chile debería apostar, de una vez por todas,
por desarrollar centrales nucleares. "Santiago tiene un reactor
nuclear desde hace 40 ó 50 años. Hemos vivido durante todo
este tiempo con una bomba encima y nunca ha pasado nada". Incluso
asegura que nuestro país debiera volver a pensar en desarrollar
iniciativas a carbón. "No puedo creer que Chile esté salvando
la atmósfera mientras Estados Unidos y China producen cerca del
98% de las emisiones de dióxido de carbono. Nosotros, que somos
los pobres del mundo, estamos destruyendo nuestro paisaje para producir
energía limpia sin molestar a los demás. Los americanos
van de vuelta: están haciendo que los ríos vuelvan a su
curso", dice el arquitecto.
Aun cuando recién a mediados de 2009 SN Power decidirá si
las cuatro centrales son económicamente viables, la resistencia
ya está armada. Del Sol asegura que no está en contra de
los emprendimientos per se, "porque yo mismo he enfrentado el rechazo
a diversas iniciativas. En el Explora de Atacama me decían que
el hotel iba a tener siete pisos y que los extranjeros iban a llegar
en helicópteros. Esa idea de que cualquier proyecto es destructivo
yo no la comparto. Lo mismo sucedió con el Explora del sur. La
Conaf me criticó porque lo iba a pintar blanco, y era una forma
de no interferir el medio ambiente. No estoy en contra de todas las centrales,
pero sí de aquellas que toman aguas y no las devuelven en el mismo
lugar".
Fuente: COPESA - Diario
de El Bolson BW
Julio 10, 2007
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