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PNUMA: nueva Evaluación del Ecosistema del Milenio insta a las
corporaciones a enfrentar los retos ambientales y a maximizar las oportunidades
verdes
Las compañías que utilicen los recursos naturales de la
tierra en forma más sabia son los que pueden contar con ganancias
más grandes y disfrutar de negocios más estables y predecibles,
según el informe pubicado hoy de Evaluación del Ecosistema
del Milenio, titulado Ecosistemas y Bienestar Humano: Oportunidades y
Retos para los Negocios y la Industria.
Muchos de los ecosistemas del planeta, como pescaderías, bosques
y suministros de agua están en declive. Esto podría detonar,
en sólo cinco años, el aumento de costos para las empresas
que dependen directa e indirectamente de servicios que tengan su base
en la naturaleza.
Por lo tanto, puede ser que las entidades que administren los ecosistemas
de manera más prudente e inviertan en su cuidado y conservación,
disfruten beneficios múltiples, incluyendo un aumento en las ganancias,
una mejor reputación entre los consumidores y nuevas oportunidades
de negocios.
También estarán mejor posicionados para responder a “schocks” repentinos,
incluyendo precios de petróleo más altos, una caída
dramática en la disponibilidad de materia prima o reglas más
verdes, regulaciones y leyes que pueden encontrarse atoradas.
Mientras tanto, la investigación y desarrollo en tecnologías
más limpias y verdes será cada vez más necesaria
para reducir el daño al ecosistema y para utilizar los bienes
y servicios de la naturaleza de una mejor manera.
Es muy probable que el invertir en nueva tecnología aporte beneficios
y genere productos y negocios nuevos, a medida que los gobiernos, autoridades
locales, accionistas y consumidores exijan estándares más
altos y mayor responsabilidad
Estos son algunos hallazgos del citado informe de la Evaluación
del Ecosistema del Milenio.
Al respecto, Klaus Toepfer, Director Ejecutivo del Programa de las Naciones
Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), el cual ha jugado un papel clave
en la Evaluación y sus informes asociados, comentó que “en
el pasado, los bienes y servicios suministrados por la naturaleza han
sido vistos muy frecuentemente como libres y disponibles a un costo muy
pequeño o a ningún costo. Este informe aclara que esto
tiene que cambiar, y va a cambiar, a medida que estos recursos se vayan
haciendo más y más escasos y la sociedad exija estándares
más altos de cuidado ambiental”.
“Mucho del capital natural existente de la Tierra, incluyendo
desde la diversidad genética hasta el almacenamiento de carbón
de los gases de invernadero y los materiales y servicios que sustentan
al turismo y los desarrollos en comida, productos farmacéuticos
e industrias de turismo, se encuentran en países en vías
de desarrollo. Por ejemplo, en este momento, el valor de la absorción
de carbón y la capacidad de almacenamiento de las selvas tropicales
del mundo está estimado conservadoramente en US$60 mil millones
al año. Necesitamos mecanismos financieros imaginativos e incentivos
para asignarle a estos recursos un valor real y promover la reinversión
en el capital natural, el cual ya hemos sobreutilizado”, comentó.
“De esta manera, no solamente conservaremos los sistemas que sostienen
la vida, de los cuales dependen las generaciones presentes y futuras,
sino que también suministraremos nuevos flujos de ingresos para
dejar atrás la pobreza y ayudarnos a alcanzar los Objetivos de
Desarrollo del Milenio de las Naciones Unidas, cuya implementación
será revisada en la Cumbre Mundial 2005 en Nueva York en septiembre”,
recordó Toepfer.
“Afortunadamente, muchas corporaciones ya están conscientes
de esto y están batallando con estos temas fundamentales a través
de iniciativas como el Compacto Mundial (“Global Compact”)
del Secretario General de las Naciones Unidas. También se están
desarrollando nuevos mercados, como aquellos que comercializan carbón,
así como el acceso y la distribución de los beneficios
de recursos genéticos. Y muchos gobiernos están diseñando
reglamentos y legislaciones para dirigir a las compañías
hacia un camino más eficiente en cuanto a los recursos”,
comentó.
El director ejecutivo del Pnuma agregó que “sin embargo,
dado el nivel de daño ambiental y la urgencia, se tiene que hacer
mucho más. Espero que este informe, que representa el trabajo
de más de 1.300 expertos, incluyendo representantes de negocios,
sea la llamada que nos haga despertar”.
La Evaluación del Ecosistema del Milenio, en su totalidad, concluyó que
dos tercios de los ecosistemas del mundo, que van desde pantanos y áreas
costeras hasta bosques y tierra, se encuentran ya sea degradados o están
siendo administrados de manera no sustentable.
El nuevo informe asociado menciona que este hecho tiene importantes
ramificaciones para los negocios y la industria.
Algunos puntos claves del informe
Los negocios y la industria dependen de ecosistemas como los bosques,
praderas, manglares, ríos, lagos, entre otros, para una variedad
de servicios, incluyendo el agua y purificación del aire, almacenamiento
de gases de invernadero, viveros de peces, polinización de cosechas,
materias primas y productos nuevos.
El texto señala que a corto plazo, es decir, en los próximos
5 años se sentirá el impacto de la degradación del
ecosistema, y a largo plazo, en los próximos 50 años.
Los cambios en los ecosistemas están aumentando la posibilidad
de tener “sorpresas” en el futuro, como el colapso de fuentes
de comida que anteriormente eran confiables, surgimiento de plagas, inundaciones
catastróficas o la desaparición de especies valiosas desde
el punto de vista económico.
El valor neto o beneficio de muchos ecosistemas es mayor cuando están
en su estado original, que cuando se encuentran dañados o se les
ha alterado para otros usos. Por ejemplo, un pantano en estado original
en un país del norte vale aproximadamente US$6.000 por hectárea.
Cuando se le seca y se le altera para utilizarlo para agricultura intensiva,
el valor baja a un poco más de US$2.000 por hectárea.
Manglares en estado original valen US$1.000 por hectárea. Una
vez que se han limpiado para convertirlos en criaderos de camarón,
el valor cae hasta aproximadamente US$200 por hectárea.
Probablemente, la escasez de agua es de mayor importancia para los negocios
y tendrá impacto en las compañías a nivel mundial,
así como sucede con los cambios en el suministro de petróleo.
Actualmente, casi una quinta parte del uso de agua dulce excede “el
suministro sustentable a largo plazo” y se cubre con transferencias
de agua o “minería de agua del subsuelo” que no es
sustentable.
Las compañías tendrán que tomar decisiones de dónde
ubican sus plantas, en base al suministro de agua. Mientras tanto, les
irá mucho mejor a los negocios que encuentren maneras nuevas y
más eficientes de reciclar y utilizar el agua.
El cambio climático presenta retos importantes y oportunidades
para los negocios y la industria, en términos del impacto en los
ecosistemas y sus bienes y servicios y las oportunidades para desarrollar
y vender tecnologías redituables de carbono profundo (low carbon).
La sobreexplotación del medio ambiente marino ya está impactando
a algunos negocios, como resultado de pesca profunda de peces para alimento
humano y animal. Puede que muchos negocios sufran a causa de la contaminación,
la cual puede detonar el surgimiento de enfermedades y “zonas muertas” en
los oceanos y mares del mundo.
El declive en los bancos de peces ha desencadenado el crecimiento de
los criaderos de peces y productos como el camarón. Al aumentar
la conciencia del consumidor respecto a los impactos ambientales de los
peces y mariscos provenientes de criaderos, está también
favoreciendo actualmente a aquellas empresas que utilizan prácticas
más sustentables y menos dañinas al medio ambiente.
Puede ser que las compañías que continúan contaminando
y dañando los ecosistemas sean expulsadas de lugares más
redituables por otras industrias. El informe cita el caso del turismo: “Al
convertirse el turismo en el proveedor de empleos más grande del
mundo y en un factor económico importante en los países
en vía de desarrollo, los bosques nativos, los arrecifes de coral
y otros recursos naturales serán percibidos cada vez más
como activos de negocio vitales para muchas compañías privadas”.
Las empresas que no tomen en cuenta el riesgo de negocios de los ecosistemas
en declive y la oportunidad de negocios que representa el conservarlos,
pueden encontrar que el obtener financiamiento y seguro se vuelve más
difícil y costoso.
El riesgo ambientalista y la importancia de los ecosistemas para las
necesidades básicas de las corporaciones están siendo reconocidas
fuertemente por los administradores de los fondos. Esto ha sido subrayado
en estudios y análisis recientes, incluyendo algunos efectuados
por la Iniciativa Financiera del Programa de las Naciones Unidas para
el Medio Ambiente, respaldados por un amplio rango de instituciones financieras.
Lo que dicen los dirigentes de negocios
Por su parte, Anthony Burgmans, director del Consejo de Administración
de Unilever, N.V.. señaló: “Las soluciones del pasado
frecuentemente no son lo suficientemente fuertes bajo las condiciones
de los cambios a nivel mundial y necesitan ser repensadas y reimplementadas”.
Steve Percy, director ejecutivo, retirado, de BP America and co-director
del nuevo informe: “Todos los negocios serán más
competitivos si crean sus estrategias teniendo en mente la condición
actual y proyectada de los ecosistemas y sus servicios, y la Evaluación
del Sistema del Milenio ofrece una excelente fuente de información
sobre las tendencias y conexiones que son importantes para los negocios”.
En tanto, el Consejo de Negocios Mundial para el Desarrollo Sustentable
opinó que: “Los negocios no pueden funcionar si los ecosistemas
y los servicios que suministran – como agua, biodiversidad, fibra,
comida y clima – están degradados o fuera de equilibrio”.
Jeffrey Immelt, director del consejo directivo y director general de
la Compañía General Electric, estima que “enfocaremos
nuestra energía, tecnología, producción y capacidad
de infraestructura exclusivas para desarrollar soluciones del mañana,
como energía solar, locomotoras híbridas, celdas de combustible,
máquinas de aeroplanos con bajas emisiones, materiales más
livianos y más fuertes, iluminación eficiente y tecnología
de purificación de agua”.
Nota a los Editores
Se puede encontrar el informe Ecosistemas y Bienestar Humano: Oportunidades
y Retos para los Negocios y la Industria ("Ecosystems and Human
Well-being: Opportunities and Challenges for Business and Industry”)
en la página www.maweb.org/documents/PrivateSectorFinal.pdf
Para mayor Información, favor de contactar a: Nick Nuttall, vocero
del PNUMA, Oficina del Director Ejecutivo, al Tel: +254 20 62 3084; Celular:
+254 733 632 755, E-mail: nick.nuttall@unep.org
En caso de no obtener una respuesta rápida, favor de contactar
a: Elisabeth Waechter, Oficial de Medios Asociado del PNUMA, al Tel:
254 20 623088, Celular: 254 720 173968, E-mail: elisabeth.waechter@unep.org
Fuente: PNUMA
julio 12, 2005
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