|
La UE puede aprobar hoy la directiva contra
mareas negras y "sentinazos"
Penas de cárcel, fuertes multas o retirada de subvenciones y
ayudas económicas a las personas y empresas implicadas, entre
las medidas que recoge la nueva legislación Oceana, la organización
en defensa del mar, lleva trabajando dos años para conseguir que
esta importante Directiva sea finalmente aprobada.
Los más de 90.000 vertidos ilegales de hidrocarburos que cada
año se producen en aguas europeas, procedentes de los buques que
navegan por ellas, han generado un intenso debate en el seno de las instituciones
europeas, que ha durado dos años y que mañana podría
alcanzar su punto final con la aprobación de la Directiva sobre
contaminación y la introducción de penas, incluyendo sanciones
criminales para los infractores.
Entre los temas a tratar hoy durante la reunión del Consejo de
Asuntos Económicos y Financieros de la UE figura la aprobación
de dicha Directiva, que ya fue discutida y aprobada por el Parlamento
Europeo el pasado mes de febrero. Después tendrá que ser
transpuesta a las legislaciones nacionales de los 25 países comunitarios
antes de 12 meses para que pueda entrar en vigor.
En sendos informes preparados por Oceana para impulsar la mencionada
Directiva, la organización internacional aportaba los datos sobre
el elevado número de vertidos ilegales, los niveles de contaminación
en los mares y la alta tasa de deficiencias detectadas en los buques
que navegan en Europa.
Según los datos dados a conocer por Oceana, cada año se
detecta sólo un 3 por 100 de los vertidos ilegales que se producen
en aguas europeas a causa de los lavados de tanques, “sentinazos” y
otros residuos procedentes del tráfico marítimo rutinario
y muy pocos terminan siendo sancionados. Esta contaminación crónica
es tres veces superior a la originada por grandes mareas negras como
la del Prestige o la del Erika.
“La impunidad de la que gozan aquellos que realizan vertidos ilegales
de petróleo, aguas oleosas y otros residuos contaminantes ha hecho
que las aguas europeas se vean castigadas cada año con más
de 400.000 toneladas de hidrocarburos. Sólo la aprobación
definitiva de una legislación que persiga con dureza a los infractores
puede desincentivar esta práctica, por desgracia, tan común
y peligrosa para la salud y el medio ambiente”, declara Xavier
Pastor, Director de Oceana.
Con la nueva Directiva, los estados miembros podrán aplicar sanciones
que van desde fuertes multas, la prohibición temporal de llevar
a cabo actividades comerciales, impedir el acceso a subsidios y ayudas
públicas, o imponer penas de cárcel.
Las penas serán aplicables a cualquier persona física
o jurídica implicada, incluyendo el armador, el dueño de
la carga, la empresa clasificadora, la autoridad portuaria o cualquier
otra.
Esta Directiva además reconoce la urgencia de aplicar la Directiva
2000/59 sobre instalaciones portuarias para recibir y tratar adecuadamente
los residuos generados en buques.
Fuente: OCEANA (España)
Julio 12, 2005
|