ONGs señalan que promesas del G-8 quedan lejos de acabar con la pobreza y el cambio climático

Decepcionante y retórico. Así valoran ONG ecologistas y de desarrollo el resultado de la cumbre del G8 celebrada la semana pasada. El Foro de los Pueblos, organizado coincidiendo con esta reunión, cuestiona también las promesas lanzadas.

Mucha retórica, promesas vagas y poco concretas para luchar contra la pobreza y un pobre acuerdo para hacer frente al cambio climático. Así resumen diversas ONG de desarrollo y ecologistas las decisiones adoptadas por el G8 durante en el encuentro celebrado la semana pasada en Escocia. “La falta de acuerdos concretos y compromisos relevantes en ninguno de los temas tratados en la cumbre demuestra que los discursos grandilocuentes del G8 no son más que una gran campaña de márqueting” afirma con rotundidad el Observatorio de la Deuda en la Globalización.

Durante la Cumbre, los líderes de los países más ricos se han comprometido, entre otras cuestiones, a incrementar las ayudas a los países empobrecidos en 50 mil millones de dólares durante los próximos 5 años, de los cuales 20 mil millones serían para África. Una promesa que, como ya ha denunciado la campaña británica Make poverty history y ONG como Christian Aid, corresponde en su mayor parte a ayudas comprometidas anteriormente.

Por otra parte, según señala el Observatorio de la Deuda en la Globalización (ODG), el G8 no especifica como será ejecutada esta ayuda, es de decir, si se utilizarán donaciones o préstamos (que incrementan la deuda) o si estará ligada a los intereses comerciales de los donantes, una situación que no sería nada nueva.

Respecto a la cancelación de la deuda externa, uno de los temas estrella de la cumbre, la propuesta presentada es, según el OGD, “insuficiente”, ya que hace referencia sólo a un grupo de 18 países, se limita a la deuda multilateral y se trata además de una anulación condicionada al cumplimiento de políticas económicas neoliberales marcadas por el FMI. En este sentido, para la organización Movimiento para el Desarrollo Mundial (WDW por sus siglas en inglés), el G8 ha enviado “un claro mensaje de que sólo considerarían actuar en los países pobres si éstos a cambio se liberalizan”.

Decepción ecologista

Desde la entidades ecologistas también se ha hecho patente la decepción por el resultado de la reunión, que ha acabado con un texto retórico en el que se sólo se expresa la importancia del problema del cambio climático, sus causas de origen humano y la urgencia de actuar, pero no se establecen objetivos de reducción en las emisiones, ni calendario de acción y no existe un compromiso presupuestario.

Para WWF/Adena el informe final del G8 sobre este tema “no supone un paso adelante en la búsqueda urgente de medidas que disminuyan las emisiones de efecto invernadero causantes del mismo”. Según la organización, “no se establecen objetivos ni medidas concretas y sobre todo se pone mucho énfasis a la iniciativa privada (la fuerza del mercado) (..) mientras que no se comprometen nuevos fondos desde los gobiernos firmantes”.

Por su parte, Ecologistas en Acción considera que, teniendo en cuenta que siete de los Estados que forman el G8 se han comprometido ya con el Protocolo de Kioto, “quedarse en una declaración de ese tipo es, de hecho, un retroceso”.

“Esta cumbre será recordada por el trágico atentado múltiple de Londres, y si acaso como otra oportunidad perdida para la lucha contra el cambio climático y contra el abuso sobre África que es la deuda. África pierde doblemente” afirman desde la entidad ecologista.

Foro de los pueblos

Las decisiones del G8 fueron contestadas por el Foro de los Pueblos, una contracumbre que se celebra desde hace cuatro años en Malí coincidiendo con la reunión anual de los líderes mundiales y que en esta ocasión agrupó unos 2.000 delegados de ONG africanas, pero también europeas y americanas.

“El G8, institución ilegítima, ha situado en el centro de sus discusiones la reducción de la pobreza en África y el calentamiento del planeta. Pero las soluciones anunciadas han sido una vez más promesas de acción de caridad que no atacan las causas profundas de la pobreza y la desigualdad”, recoge la declaración final del Foro.

En este documento, los participantes reivindican la anulación total e incondicional de la deuda externa, el cese inmediato de la privatización de las empresas públicas, el acceso a la tierra de los campesinos, el fin de la introducción de transgénicos y la soberanía alimentaria.

“Tomamos nota de la declaración del G8 y decimos que no queremos más promesas. No queremos más una ayuda condicionada”, ha afirmado la presidenta de la Coalición de Alternativas africanas, deuda y desarrollo (CAD-Mali) Aminata Tiurem una de las principales organizadoras del encuentro.

Desde el Foro se ha hecho también un llamamiento a la sociedad africana para que se implique en las próximas citas de la agenda africana como la llegada de la Marcha Mundial de la Mujeres a Ouagadougou (Burkina Faso) en octubre de este año o el Foro Social Policéntrico que se celebrará en enero de 2006 en Bamako (Malí).

Fuente: Canal Solidario
Julio 18, 2005