Corea. Contra la legalización del comercio ilegal de carne de perros y gatos.


MANIFESTACIÓN
DIFUSIÓN EDUCATIVA - ENTREGA de PETITORIO
Por la prohibición definitiva de la cría de perros y gatos para consumo.
14 de Julio - 15 horas

Embajada de Corea del Sur.
Av.Libertador 2395 (y San Martín de Tours)
(Se suspende por lluvia para el 15)

Organiza: Ánima.
Colabora: Manto Blanco.
Apoya: Korea Animal Protection Society.


Desde el año 2001 en que organizamos en Argentina la primera manifestación, con grupos proteccionistas y defensores de los derechos de la provincia de Buenos Aires, y que continuamos en los años siguientes frente a la embajada de Corea del Sur en Argentina, la posición del gobierno coreano ha oscilado entre una aparente promesa de prohibición y una total inercia para efectivizarla.

PERROS Y GATOS EN COREA

Cada año 2.6 millones de perros e incontables gatos son sacrificados y consumidos en Corea del Sur. Los métodos de asesinato incluyen: colgarlos del cuello, palizas prolongadas con caños y martillos y electrocución. Frecuentemente los gatos son hervidos vivos y los perros sopleteados para remover su pelaje y dorar su piel.

El mito dice que cuanto más dolor soporten estos animales más tierna y afrodisíaca será su carne. Esta idea fue generada por los traficantes de carne de perro coreanos. El guiso de carne de perro no es una tradición coreana milenaria.

El tráfico comercial de perros para su consumo comenzó en 1980 cuando un boom en la economía coreana hizo que las carnes de ganado en su momento limitadas se hicieran accesibles. En ese momento el tráfico de carne de perro consistía en un puñado de traficantes quienes, temiendo la pérdida del negocio crearon el mito de que el guiso de carne de perro es un método de cura tradicional.


Gatos en espera de ser pelados.

En 1980 estos mismos traficantes comenzaron con la práctica del consumo de gatos en Corea del Sur. Los animales de compañía y los abandonados son apaleados repetidas veces con martillos o metidos dentro de sacos que luego son aporreados contra el piso.

Frecuentemente los gatos son echados dentro de ollas con agua hirviendo mientras están aún vivos y cocinados con jengibre, dátiles y nueces hasta que se licuan formando una pasta marrón llamada goyangi o "jugo de gato&" que los traficantes sostienen que cura el reumatismo.

El Dr. Kim, Sung Yun, médico y profesor investigador de la artritis reumática en la Escuela de Medicina de Hanyang, afirmó en un artículo del diario Chosunilbo "que los gatos no son efectivos en absoluto en el tratamiento de la artritis. Es un mito. "Sin embargo ni siquiera las investigaciones de este estilo pueden erradicar el mito.

Aproximadamente el 30% de los perros consumidos cada año son animales de compañía robados mientras que el resto son criados por criadores de perros, individuos que realizan esta actividad como un negocio paralelo. La mayoría de los gatos consumidos cada año son atrapados en ordinarias jaulas de alambre.

El gobierno coreano no consiguió imponer su propia ley del Ministro de Salud de 1984, que prohíbe el comercio de guiso de carne de perro, considerado una comida "desagradable" y su Ley de Protección Animal de 1991 que prohíbe la crueldad hacia todos los animales.

Varios documentos con cámaras ocultas mostraron la tortura de perros y gatos en violación de las leyes e incitaron a las organizaciones protectoras de animales de los Estados Unidos a demandar el fin de la masacre y el consumo de animales en Corea del Sur.

"Este no es un tema de diferencias culturales," afirma Kyenan Kum, fundador y director de Ayuda Internacional para los Animales Coreanos (IAKA). “Los coreanos compasivos y la mayoría de las personas del mundo saben que ningún animal debería ser torturado o abusado. Sin embargo los traficantes de perros y gatos coreanos están preparados para infligir un máximo grado de dolor a perros y gatos por un beneficio de la salud basado en un mito.

El gobierno coreano reconoció este terrible sufrimiento causado por el tráfico de carne de perro cuando prohibió el guiso de carne de perro en 1984. Hoy necesitamos la ayuda de las personas piadosas en el mundo para erradicar este abuso de una vez por todas.

Los perros en las jaulas observan como sus compañeros son sacrificados y preparados para que se los coman. Los coreanos creen que los animales no tienen sentimientos.

Hoy en día, es difícil obtener fotos como esta. Aunque esta imagen fue tomada hace algunos años, los carniceros de perros ya no matan en público a los perros. Ahora la brutalidad es en privado. En la mayoría de los mercados, hay guardias apostados para impedir que se acerquen los extranjeros a tomar fotografías.

Cuando la elección es hecha y la transacción terminada, el perro es sacrificado en el lugar. El carnicero sostiene el cuello del perro y golpea su cabeza con un tubo. Después de la conmoción cerebral, se utiliza una varilla eléctrica para completar el sacrificio. Esto le sucede a algunos perros todo el día en el mercado.

Después, a los perros masacrados se les lleva a un taller de procesamiento.

Una pareja escoge a un perro. Una soga es puesta alrededor de su cuello y es jalado fuera de la jaula. Esta vez lo electrocutan de inmediato. El perro chilla y se pone tieso. Le vuelven a dar otro choque eléctrico.

Luego otro perro es sacrificado con el mismo método.

Fuente: Anima / Portal Animalista ayudaanimales
Julio 11 de 2005