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Comisión Europea instó a 8 países a trasponer leyes
contra basura electrónica
La Comisión Europea envío un dictamen motivado, paso previo
a la denuncia ante el Tribunal de Justicia de la UE, a ocho países
miembros para que traspongan a sus leyes nacionales tres directivas (leyes-marco)
para combatir los problemas ambientales que causan los desechos electrónicos.
Los países a los que se ha enviado sendos avisos son Estonia,
Finlandia, Francia, Grecia, Italia, Malta, Polonia y Reino Unido, que
deberían haber traspuesto a sus leyes nacionales dichas directivas
antes del 13 de agosto del pasado año, recuerda hoy la Comisión
en un comunicado.
Las directivas en cuestión tienen por objeto lograr que en la
Unión los desechos eléctricos y electrónicos que
contienen materiales peligrosos no sean arrojados a la basura, sino recolectados,
reciclados y reutilizados mediante un tratamiento adecuado.
Según datos facilitados por el Ejecutivo comunitario, en la Unión
Europea (UE) la basura electrónica que se genera crece a razón
de entre un 3 y un 5 por ciento anual, es decir tres veces más
que la media de los desechos producidos.
Cada ciudadano produce, según la Comisión, entre 17 y
20 kilos de basura electrónica anual, y un 90 por ciento de las
cantidades totales siguen sin ser sometidas a tratamientos de incineración
o recuperación.
El comisario europeo de Medio Ambiente, Stavros Dimas, afirmó que
'nadie quiere que viejos ordenadores o televisores se acumulen en los
laterales de cualquier carretera y contaminar el medio ambiente', por
lo que apuntó que 'es necesario recolectarlos y luego reciclarlos
y reutilizarlos eficazmente'.
En el año 2002 el Consejo de ministros de la UE y el Parlamento
Europeo adoptaron una directiva sobre desechos de equipo eléctrico
y electrónico que obliga a los Estados miembros a poner en marcha
antes de septiembre de 2005 sistemas de recuperación de este tipo
de basura.
En 2003 una modificación sobre dicha directiva definió de
manera más precisa las obligaciones de tipo financiero en lo relativo
a los equipos electrónicos profesionales, no sólo los de
uso doméstico.
Asimismo, los Estados garantizarán su reutilización y
su reciclaje, así como la eliminación no contaminante de
los residuos.
Dicho sistema de recuperación permitirá a los ciudadanos
entregarlos en las tiendas y centros de recogida de forma gratuita, añade
el comunicado.
El Consejo y la Eurocámara adoptaron también una tercera
directiva que limita el uso de sustancias peligrosas -metales pesados
y productos que pueden originar enfermedades-, y prohíbe el empleo
de algunas en equipos electrónicos desde el 1 de julio de 2006,
lo que mejorará la recuperación o incineración.
Fuente: Terra (España)
Julio 12, 2005
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