Chile suma dos nuevas reservas marinas

Mediante dos decretos suscritos por el Presidente de la República Ricardo Lagos y el ministro de Economía, Jorge Rodríguez, los nuevos santuarios protegerán ballenas, delfines, moluscos y aves marinas y potenciarán el turismo en la zona.

Con el propósito de conservar y proteger un auténtico santuario natural de las costas del norte de Chile, el Gobierno creó a través del Ministerio de Economía y la Subsecretaría de Pesca, dos nuevas reservas marinas en torno a las Islas Choros y Damas (IV Región) e Isla Chañaral (III Región).

La iniciativa, que entró en vigencia este lunes, se concretó gracias a la contribución del Centro para la Investigación de los Mamíferos Marinos Leviathan, quienes sentaron el año 2000 el marco de referencia científica para establecer estos reservorios marítimos.

Con el anuncio, Chile da cumplimiento a los compromisos adquiridos con la Comisión Ballenera Internacional, al habilitar zonas específicas para el turismo de observación de cetáceos y áreas de manejo sustentable mediante la definición -aún en curso- de un plan de administración.

Las reservas posibilitarán el refugio de los principales vertebrados acuáticos superiores presentes en la zona como el delfín nariz de botella, el pingüino de Humboldt, el chungungo y la nutria marina, por citar algunas especies (ver infografía).

Los decretos Nº 150 y Nº 151, definen y habilitan claramente una zona de protección que abarca una milla náutica (1.852 metros) alrededor de las islas, lo cual se traducirá en importantes beneficios para el manejo sustentable de especies de interés comercial, como algas pardas, erizos, lapas, locos, etcétera, y que permitirá la conservación natural, reproducción y el aporte de larvas para el repoblamiento de los sectores aledaños sometidos a explotación.

Importancia

Según el biólogo y vocero de Leviathan, Paolo Sanino, las nuevas reservas marinas no sólo servirán para la conservación del patrimonio natural, sino que permitirán proteger una amplia gama de especies que no son utilizadas comercialmente, pero que son afectadas por las actividades humanas provenientes de asentamientos e infraestructuras costeras.

“Estas áreas son sólo una porción de lo que se requiere para que sean biológicamente efectivas, pero este es un paso que ha costado mucho lograr, casi cinco años”, señaló.

Según Sanino, lograr una área más efectiva, será un paso siguiente y posible, cuando exista una mejor voluntad política de todas las agencias del estado, parlamentarios y agrupaciones civiles que están relacionados con las zonas referidas.
El subsecretario de Pesca, Felipe Sandoval, ponderó la importancia del anuncio señalando que “estas reservas potenciarán sin duda la pesca artesanal e incentivará la generación, por parte de las comunidades locales, de actividades económicas adicionales asociadas a la recreación, el esparcimiento, el turismo y la contemplación de la naturaleza”.

En la actualidad no existe un catastro confirmado de la totalidad de las especies presentes en estas áreas, “pero estimativamente creemos que hay cerca de un centenar de especies marinas, entre algas, invertebrados, peces, aves y mamíferos, la mayoría residentes permanentes y las menos con presencia temporal, pero recurrentes”, explicó el biólogo marino de la Subsecretaría de Pesca, Francisco Ponce.

Según el profesional, las dos reservas marinas poseen además un evidente valor educativo e interés científico por cuanto se espera que sirvan como reservorios naturales para conservar la biodiversidad en sus tres niveles (gen, especie, comunidad) y su ambiente.

De acuerdo a los decretos publicados en el “Diario Oficial” (lunes 11 julio), las áreas de reservas marinas quedarán bajo la tuición del Servicio Nacional de Pesca, y las actividades que se desarrollen en su interior quedarán sujetas a las normas de la Ley General de Pesca y Acuicultura. Aunque la idea es que en el corto plazo se cree una unidad ecológica para que administre el área en términos biológicos.

Fuente: La nacion (Chile)
Julio 18, 2005