Ecologistas alertaron problemas de salmones

Desde hace dos semanas un cargamento de 180 toneladas de salmón permanece retenido en Holanda por contener supuestamente verde malaquita.

La organización ambientalista Fundación Terram acusó a la autoridad de negligente en el combate del abuso de fungicidas en la salmonicultura, toda vez que habrían alertado hace un año a la Subsecretaría de Pesca y al gremio de empresas del sector del abuso por parte de la industria de usar verde malaquita para combatir la propagación de hongos, sin obtener respuesta alguna. Lo anterior cobra fuerza si se considera que desde hace dos semanas un cargamento de 180 toneladas de salmón permanece retenido en Holanda por contener supuestamente este elemento contaminante. En todo caso, aún no existe una confirmación oficial de parte del gobierno holandés.

Según el director ejecutivo de Terram, Rodrigo Pizarro, el año pasado realizaron una investigación biológica sobre la salmonicultura chilena. “El estudio biológico fue encargado a la Universidad de Los Lagos y descubrió una presencia elevadísima y anormal de cobre en la columna de agua y en los sedimentos de los lagos de la Décima Región, cerca de los centros de cultivo. La procedencia más verosimil para el hallazgo es la utilización de verde malaquita en la salmonicultura chilena”, asegura.

El 22 de agosto del año pasado la Fundación Terram entregó los antecedentes personalmente, y antes de hacerlos públicos, al subsecretario de Pesca Felipe Sandoval y a la directiva de Salmón Chile, advirtiéndoles la importancia de los resultados y pidiéndoles que tomaran cartas en el asunto. “Ninguno de los dos organismos tomó medida alguna respecto al tema”, afirma Pizarro.

“Cuando Fundación Terram presentó públicamente el estudio y el documental, en agosto del año pasado, fue acusado por ambos organismos de terrorista ambiental”, agrega.

Pizarro sostiene que si el rechazo del cargamento de salmones se hace oficial, el salmón chileno estará expuesto a problemas con la Unión Europea, “uno de los motores de la economía chilena. Esto pudo haber sido evitado si la Subpesca y SalmónChile hubieran tomado en su momento cartas en el asunto.

A nuestro juicio, la negligencia de ambas es responsable del riesgo que se está corriendo”.

CONSUMO LOCAL

Una visión menos alarmante tiene la autoridad. Si bien el subsecretario de Pesca, Felipe Sandoval, reconoció que las autoridades holandesas se contactaron con la embajada para informarle de este suceso, “oficialmente no se ha confirmado nada”. A pesar de eso nosotros vamos a viajar con un grupo de técnico.

“Si es efectivo de que se ha encontrado esta sustancia y el método utilizado por Holanda es internacionalmente aceptado por la OMC, obviamente que tendremos que tomar las medidas y efectuar las sanciones correspondientes. De lo contrario, habría que hacerle ver a las autoridades holandesas de que están en una equivocación. Entonces, creo que esto hay que ponerlo en su justa dimensión”.

En todo caso, Sandoval recalcó que en nuestro país se fiscaliza el uso de este tipo de fungicidas de acuerdo los estándares internacionales en uso. De hecho, “se ha aplicado sanciones (a empresas) anteriormente. Tenemos los mecanismos adecuados de fiscalización que ya están certificados por la Unión Europea. Las plantas se revisan todas más de dos veces al año por Sonapesca (...) Nosotros mentiríamos si dijéramos nunca hemos encontrado nada. Eso significaría que los mecanismos de control no existen, lo importante es tener los mecanismos para detectar y las sanciones altas para evitar que se utilice” estos elementos, afirmó.

EMPRESAS

La Confederación Nacional de Pescadores Artesanales (Conapach), el Centro Ecoceanos, la Organización de Consumidores y Usuarios (Odecu) y Acción Ecológica, presentaron ayer un requerimiento, conforme la ley de probidad administrativa, para que las autoridades chilenas den a conocer los nombres de las empresas salmonicultoras cuyos embarques se encuentran retenidos en Holanda por contener trazas de verde de malaquita, producto que se encuentra prohibido en la acuicultura en Chile y la Unión Europea por sus efectos cancerígenos y mutagénicos.

La acción pretende reunir información para establecer las responsabilidades penales en este caso, ya que la justicia chilena penaliza a quienes propaguen indebidamente sustancias químicas, vírales, bacteriológicas o radiactivas que pongan en peligro la salud animal o vegetal, o el abastecimiento de la población.

El uso de verde de malaquit esta prohibido para su empleo en la acuicultura en Chile desde 1995. Sin embargo, ha trascendido que algunas grandes compañías salmoneras la continúan utilizando de manera ilegal para eliminar hongos en sus centros de cultivo en agua dulce y en el mar.

Fuente: La Nación de España
Julio 10, 2003