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Los investigadores afirman que el espontáneo experimento les aportó
invalorables conocimientos sobre el comportamiento de las corrientes superficiales.
"Los patos estuvieron flotando en el Pacífico Norte durante
tres años -desde el lugar del accidente hasta Alaska, luego se dirigieron
hacia Japón y más tarde regresaron a EE.UU.", señaló
Curtis Ebbesmeyer, un oceanógrafo retirado de Seattle.
"Esto significa que viajaban al doble de velocidad que las aguas
superficiales. Por eso los bauticé los super-patos".
Navegantes varios
Luego de que el cargamento cayera al mar cerca del paralelo 45, 11 años
atrás, los patos permanecieron flotando en las costas de Alaska,
arribando al estrecho de Bering en 1995.
Se cree que los animalitos quedaron atrapados en hielos que se desplazan
lentamente durante varios años, hasta llegar en 2000 al océano
Atlántico.
Los patos estuvieron flotando en el Pacífico Norte durante tres
años -desde el lugar del accidente hasta Alaska, luego se dirigieron
hacia Japón y más tarde regresaron a EE.UU. Esto significa
que viajaban al doble de velocidad que las aguas superficiales. Por eso
los bauticé los super-patos
Curtis Ebbesmeyer, oceanógrafo de Seattle.
Un año más tarde fueron descubiertos en el Atlántico
Norte, cerca del sitio donde se hundió el Titanic.
Durante la odisea, algunos patos se rompieron y emprendieron un viaje hacia
Europa mientras que otros aparecieron un buen día en Hawai.
Esta clase de historia, por extraña que parezca, ocurre con frecuencia.
Alrededor de 10.000 contenedores caen al mar por año, ocasionando
riesgos tanto para los navegantes como para la vida marina.
Recientemente Ebbesmeyer monitoreó el "viaje" de 34.000
guantes de hockey sobre hielo perdidos en el mar.
Fuente: BBC (Inglaterra)
Julio 16, 2003
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