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Aguas abajo de las presas, los ríos llegaron
al tope
Desde ayer a la mañana comenzó una erogación
mayor de agua en las presas del Comahue. La capacidad de los ríos,
aguas abajo, está al límite y hay alerta en las zonas ribereñas.
La necesidad de generar más energía obligó a las
presas a liberar más agua y crecieron los caudales del Limay, Neuquén
y Negro.
CIPOLLETTI (AC).- Por las turbinas de las últimas dos presas de
los ríos Limay y Neuquén ya sale la mayor cantidad de agua
autorizada para esta época del año. La necesidad del sistema
eléctrico nacional de disponer de la energía que se genera
en el Comahue hizo que el Negro corriera desde el mediodía de ayer
con 1.615 metros cúbicos.
Aunque este aumento de caudales genere algunos inconvenientes en zonas
ribereñas, en la Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas -reguladora
de los caudales en la zona- están hasta entusiasmados con esta orden
que la autoridad energética nacional les dio a las hidroeléctricas
de la región (generar más para suplir la falta de gas en
el parque térmico del país) porque ayudará a que los
embalses de las presas lleguen a la época de los deshielos con menos
cantidad de agua.
A las 11 de ayer de Arroyito -última presa del Limay- se liberaban
hasta 1.020 metros cúbicos por segundo del agua que termina llegando
al océano por el cauce del río Negro.
El otro afluente del Negro, el río Neuquén, llegaba a la
confluencia con el Limay con unos 595 metros cúbicos por segundo
de caudal.
La suma de caudales dio los 1.615 metros cúbicos por segundo para
el río Negro, apenas por debajo del tope máximo de 1.620.
Centrales térmicas
El frío y las restricciones en el transporte de gas en las redes
troncales del país hicieron que las centrales térmicas no
pudieran aportar al sistema federal el mismo volumen de electricidad.
Fue por ello que la Secretaría de Energía de la Nación
y la autoridad de despacho, Cammesa, ordenaron que las centrales del Comahue
(Alicurá, Piedra de Aguila, Pichi Picún Leufú, El
Chocón y Cerros Colorados) entraran en el mayor volumen de generación
posible, siempre respetando las restricciones de caudales.
No es este un caso de crecidas por fenómenos meteorológicos,
como el que sacudió a la región en el invierno de 2001, cuando
los embalses llegaron a su franja de emergencia y por el río Negro
corrieron más de 2.000 metros cúbicos por segundo de agua.
La Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas tiene identificados dos períodos
de aportes extraordinarios a los ríos regulados de la región:
uno se inicia en abril (época de lluvias) y el otro se desarrolla
en la primavera, cuando la nieve acumulada en la cordillera empieza a derretirse.
Si el organismo regulador llegara a setiembre, octubre y noviembre con
los embalses aligerados, podrá enfrentar el manejo de los caudales
con mayor soltura a la hora de los deshielos.
En realidad, el río Neuquén -en cuyas orillas se dan los
mayores inconvenientes - podría tener un caudal menor, pero como
Cammesa ordena la entrada en generación de cada central de acuerdo
con sus precios, en Planicie Banderita las turbinas funcionan a full porque
su costo es menor que el de las hidrogeneradoras ubicadas sobre el río
Limay.
Fuente: Río Negro - (Río Negro - Argentina)
Julio 14, 2003
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