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WWF/ADENA Y LA FNCA Demuestran a la Comisión
europea que el trasvase del Ebro no producirá agua potable
- WWF/Adena y la Fundación Nueva Cultura del Agua (FNCA) se reúnen
con los técnicos de la Comisión Europea para presentarles
un informe que demuestra que la mala calidad del agua del Ebro hace inviable
el trasvase previsto en el PHN. El agua trasvasada no servirá para
la producción potable y sólo se utilizará en la agricultura.
La Fundación Nueva Cultura del Agua y WWF/Adena han presentado
un nuevo informe ante los técnicos de la Comisión Europea
en el que se concluye que la mala calidad del agua del Ebro hace que el
trasvase previsto a la costa mediterránea no sea una solución
eficaz.
El Plan Hidrológico Nacional (PHN) propone un trasvase de 1.050
hm3 de agua desde el Ebro hacia el Levante seco, destinándose
al abastecimiento más del 40 por ciento del agua trasvasada. Sin
embargo, los datos del informe muestran que este agua trasvasada no tendrá
la calidad necesaria para la producción de agua potable, por lo
que este recurso sólo podrá usarse para el regadío.
De hecho, según la Fundación Nueva Cultura del Agua y WWF/Adena,
el problema principal no reside únicamente en la situación
actual, sino en la que está prevista para el futuro. El transporte
empeorará aún más la calidad del agua, lo que significa
-acorde con los límites que establece la UE en 1000µS/cm para
la conductividad y 250 mg/litro para el contenido en sulfatos-, que será
todavía menos recomendable utilizarla como agua potable. Cabe recordar
que la salinidad alta no sólo afecta a la salud, sino también
a las conducciones y a los equipos domésticos o industriales.
Ambas organizaciones recuerdan que el trasvase empeorará también
la calidad del agua en las cuencas receptoras. Un ejemplo claro son los
problemas que se están viviendo en el bajo Segura. La construcción
del trasvase Tajo-Segura tendría que haber servido de lección,
ya que ha provocado un aumento del uso del agua en la agricultura produciendo
un mayor consumo de pesticidas y fertilizantes. El uso masivo de estas
sustancias ha dado como resultado una plaga de medusas en el Mar Menor
que vuelve todos los años durante el verano e impide bañarse
a los turistas.
No obstante, la mala calidad del agua no es el único problema
que impedirá funcionar el trasvase. El río Ebro sufre también
una plaga del agresivo mejillón cebra, que ya provoca bloqueos en
las cañerías y las tomas del agua en Aragón y Cataluña.
La Comisión Europea ha declarado que es inevitable que el mejillón
cebra sea transportado por el trasvase del Ebro, extendiendo el problema
ecológico y económico por toda la zona mediterránea
española.
Según WWF/Adena y la Fundación Nueva Cultura del Agua,
existen alternativas al trasvase del Ebro como la reutilización
de aguas residuales y la desalinización. Antonio Estevan de la FNCA
declara: necesitamos una nueva cultura del agua, que dé más
importancia a la gestión de la demanda del agua. Guido Schmidt
de WWF/Adena añade: el trasvase del Ebro es una solución
inviable para los problemas de sequía en el Levante, y hay alternativas
que aportan agua más barata, más rápida y con mejor
calidad.
Fuente: WWF / Adena
Julio 11, 2003
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