Jean Michel Cousteau, un explorador que sigue el legado de su padre

HONOLULU, Hawai (AP) -- A bordo de la embarcación en que realiza un recorrido de seis semanas por el Océano Atlántico, un radiante Jean Michel Cousteau extiende su brazo y agarra entre sus manos una botella de agua.

"La fuente de la vida", expresa, antes de tomar un sorbo. El agua mantiene vivo a Cousteau de diferentes maneras. No es sólo su sustento, es su placer, su pasión, su dilema.

En el mar, Cousteau se siente como en su casa. Cuando su padre, el legendario explorador marítimo Jacques Cousteau falleció a los 87 años, hace seis años, lo primero que hizo fue salir a bucear.

Virtualmente todo su tiempo está destinado a explorar las aguas del mundo, educar a otros sobre ellas y luchar por su protección. El hecho de llevar el apellido Costeau puede ser una carga. "Pero lo hago porque quiero", sostiene Cousteau, de 65 años.

"Esto no es una obligación. Quiero honrar su trabajo. Quiero honrar lo que me está dando al continuar con las tareas por las que él estaba preocupado".


Cousteau quien aprendió los secretos del mar de su padre, espera que su hijo Fabien siga su legado y el de su abuelo.

El legado de la familia Cousteau continuará mientras Jean Michel explora las islas del noroeste de Hawai, trozos de tierra virtualmente virgen que se ubican a unos 2.250 kilómetros de Hawai.

Cousteau y su equipo de 19 personas están filmando "Voyage to Kure" (Viaje a Kure), un especial de la televisión que se concentrará en los arrecifes de corales de las islas, tortugas de mar y pájaros acuáticos, entre otras especies.

Desde que su padre le colocó los tubos de oxígeno en su espalda por primera vez cuando tenía siete años, ha buceado miles de veces en los rincones más recónditos del mundo. A los 15 años, el adolescente del sur de Francia soñaba con construir ciudades submarinas; luego se encaminó hacia los estudios de arquitectura.

Durante los siguientes 50 años, consiguió un premio Emmy y un Peabody por su trabajo en más de 70 programas, promovió la consigna "Protege al océano y te protegerás a tí mismo" entre empresarios y líderes gubernamentales.

Y cuando se le menciona la palabra jubilación se enoja "No use esa palabra ¡Nunca!", dice.

El mes anterior a su expedición del 6 de julio --fecha en que la inició-- recorrió miles de kilómetros y llegó por lo menos a ocho ciudades, desde Cabo San Lucas, México y Toronto, a París y Santa Bárbara, en California.


Un nativo de Hawai ofrece una bebida a Cousteau antes de su partida a una nueva expedición.

En un sólo día en el Congreso de Estados Unidos, por ejemplo, consiguió 14 entrevistas para hablar sobre los océanos.

Pero en cuestiones familiares, las relaciones entre padre e hijo no siempre fueron cordiales. En 1992, Jean Michel renunció a la Sociedad Cousteau de su padre y creó la suya: Sociedad para el Futuro de los Océanos.

En 1995, su padre le entabló una demanda para que no utilizara el nombre de la familia en la promoción de un hotel de Fiji. Llegaron a un acuerdo al año siguiente. Sin embargo, Jean Michel dice que los informes sobre un supuesto distanciamiento durante años con su padre son falsos.

"La mayor parte de lo que sé, se lo debo a él", expresó. "Aprendí a abrir mis ojos, a ser un observador, a ser respetuoso con el ambiente y a ser paciente con la gente", explicó.

Hay lecciones que espera que su hijo Fabien también aprenda. Como Jean Michel, Fabien es la única esperanza de su padre para hacerse cargo de los negocios familiares. La hija de Cousteau lidera viajes por Europa y América del Sur.

"Todavía estamos utilizando al océano como una cloaca universal, como un tarro de basura", dice. "El océano es el sistema que respalda nuestra vida, a menos que encontremos la forma de cambiar las cosas muy rápido, la calidad de nuestras vidas va a sufrir".


Cousteau sueña con bucear en el Polo Norte y encontrar el calamar gigante.

Aún puede verse la excitación de Cousteau antes de su próxima expedición. Y la ansiedad por los proyectos que vendrán.

Uno de sus sueños, la Red de Océanos Global, dispondrá de barcos, sistemas de alarma y torres en todo el mundo para evaluar las condiciones, retransmitir información y videos a escuelas y bibliotecas vía satélite.

Al finalizar el año, espera terminar con "Hijo de", el libro sobre su vida en su condición de hijo del más famoso oceanógrafo del mundo.

Sueña también con llegar al Polo Norte, hacer un hueco en el hielo y tomar un submarino a 3.600 metros de profundidad. Quiere explorar la Polinesia e Indonesia y filmar la migración de las ballenas grises.

"Quiero encontrar el calamar gigante, quiero ir y bucear en el Polo Norte", dice. "Y lo haremos".

Fuente:CNN
Julio 24, 2003