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Las cementeras españolas reducen el
tóxico y potencial cancerígeno Cromo VI
La mayoría de las empresas cementeras españolas han reducido
las sustancias tóxicas que contiene el cemento, fundamentalmente
el "cromo (VI)", según la directora del Instituto de Materiales
Eduardo Torroja, la investigadora Carmen Andrade.
"Las empresas de producción de cemento de España están
llevando a cabo un importante esfuerzo para la reducción del 'cromo
(VI)' y así evitar posibles efectos nocivos sobre las personas que
manipulan el producto y sobre el medio ambiente", aseguró Carmen
Andrade.
El "cromo (VI)" es un elemento altamente tóxico y está
considerado como un potencial cancerígeno por la Organización
Mundial de la Salud (OMS) y la Agencia de Protección Ambiental.
El contacto con este elemento puede producir, además, dermatitis
alérgica e irritaciones en el aparato respiratorio, bronquitis,
perforación del septo nasal y sinusitis, entre otros efectos, si
es inhalado.
"La necesidad de inhibir el 'cromo (VI)' es un hecho sabido desde
hace más de veinte años por todos aquellos que conocen el
cemento, y mucha cementeras de todo el mundo ya lo habían acometido
incluso antes de elaborarse el Protocolo de Kioto", confirmó
Andrade.
El sistema consiste en "apantallar" el compuesto hexavalente
del "cromo (VI)", es decir, reducirlo a través de un compuesto
químico que puede ser sulfato ferroso o carbonato estañoso
y convertirlo en "cromo (III)", un elemento esencial para el
ser humano que aparece de forma natural en muchas verduras frescas, frutas,
carne y levaduras.
Tras este proceso el cemento no experimenta ningún cambio en su
forma y mantiene la misma eficacia.
La directiva europea que obliga a todos los países de la Unión
a la reducción del "cromo (VI)" en el cemento aún
no ha entrado en vigor ya que está pendiente de su transposición
a la legislación española prevista para dentro de un año,
según los datos con los que cuenta el Instituto Español del
Cemento (IECA).
Fuente: Portal del Medio Ambiente (España)
Julio 18, 2003
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