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El Banco Mundial lanza un fondo para reducir
las emisiones de carbono en los países pobres
El Banco Mundial lanzó ayer un fondo para reducir las emisiones
de dióxido de carbono en países pobres que permitirá
a empresas privadas, que aportan la mayoría de los 35 millones de
dólares iniciales, adaptarse al Protocolo de Kioto.Endesa estudia
aportar 2,5 millones de dólares al Fondo.
"Este Fondo no es caridad. Es un modelo empresarial pionero",
declaró el vicepresidente para Desarrollo Sostenible del Banco Mundial,
Ian Johnson, en referencia al Fondo de Desarrollo Comunitario de Carbono,
como se bautizó el programa.
El Protocolo de Kioto para combatir el cambio climático, firmado
en 1997, estableció un Mecanismo de Desarrollo Limpio, que permite
a empresas o gobiernos de países desarrollados invertir en reducciones
de emisiones de gases invernadero en naciones pobres.
Con ello, pueden cumplir de forma más barata sus compromisos de
limitar a partir de 2008 sus emisiones en torno a un 5,2 por ciento, como
se establece en el acuerdo, puesto que la reducción de las emisiones
cuesta menos en lugares donde la tecnología está más
atrasada.
Por un lado, esta transacción mejora el medio ambiente en el Tercer
Mundo con la introducción de fuentes de energía limpias o
menos contaminantes.
"El cambio climático es un problema global, así que
no importa dónde se actúa" para combatirlo, señaló
Dirk Drechsel, director de Comercio de Gases Invernadero de la empresa
alemana BASF, que es una de las compañías que aportan dos
tercios del capital inicial del Fondo.
No obstante, este mercado de compra y venta de reducciones de las emisiones
contaminantes todavía es incipiente y se centra en grandes proyectos
donde es fácil medir los cortes en los gases expelidos con inversiones
extras.
Con el Fondo creado ayer, el Banco Mundial establece un canal para financiar
la disminución del impacto ambiental de actividades industriales
de pequeña escala.
Entre los quince proyectos que se beneficiarán inicialmente está,
por ejemplo, el desarrollo de la energía solar en los altiplanos
de Bolivia, que abastecerá de electricidad a 20.000 viviendas, según
la directora de Medio Ambiente del Banco Mundial, Kristalina Georgieva.
En Colombia, el Fondo dedicará casi un millón de dólares
para que las familias que poseen pequeños ingenios azucareros en
Utica utilicen como combustible el bagazo de caña en lugar de neumáticos,
para transformar la panela en melaza.
Otros proyectos intentarán reducir los gases invernadero emitidos
por manufacturas de ladrillos, sistemas de calefacción y fábricas
de té, en Nicaragua, Vietnam, Kenia, Sudáfrica e India, entre
otras propuestas.
El Banco Mundial quiere que estas iniciativas promuevan además
el desarrollo económico de las comunidades afectadas, por lo que
uno de sus requisitos es que los habitantes estén involucrados en
su funcionamiento.
Empresas como Daiwan Securities, Nippon Oil y Okinawa Electric, y los
Gobiernos de Canadá, Holanda e Italia apoyan con recursos el programa.
"Estamos tratando de conjugar toda nuestra actividad empresarial
con una apuesta clara por el desarrollo sostenido, y esta iniciativa se
puede encuadrar dentro de ese marco", declaró a EFE el subdirector
de medio ambiente de la empresa energética española ENDESA,
David Corregidor Sanz.
Otro de los motivos de las compañías para contribuir al
programa es aprender el funcionamiento del rudimentario mercado, en el
que las certificaciones de reducciones de emisiones podrían usarse
como moneda de cambio en el futuro, según el director ejecutivo
de la Asociación Internacional de Comercio de Emisiones, Andrei
Marcu.
Fuente: Portal del Medio Ambiente (España)
Julio 17, 2003
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