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Estas zonas tropicales contienen una variedad enorme y valiosa de plantas
y animales. La intervención negativa de los seres humanos en estos
espacios, con la tala inmoderada de árboles y la urbanización,
está homogeneizando los ecosistemas, indicaron.
Singapur es sólo uno de tantos ejemplos. Desde la colonización
británica en 1819, los hábitats terrestres y acuáticos
han sido dañados en más el del 95 por ciento. Los investigadores
estiman que se ha extinguido un 87 por ciento de las mariposas, peces,
pájaros y de los mamíferos de la isla.
Muchas de las especies se encuentran ya en tal situación que,
por ser tan escasas, es imposible su recuperación.
"Este estudio confirma que tenemos un problema muy urgente,"
coincide Andrew Balmford, experto en estrategias de la conservación
de la Universidad de Cambridge, en Reino Unido. "La riqueza de las
especies es más sensible a la pérdida del hábitat
que se pensó previamente".
El grupo multinacional estima que Singapur, un país pequeño
pero muy urbanizado, probablemente representa el panorama más grave
de pérdida de hábitat. Sin embargo, otros países vecinos
con menor desarrollo están en el riesgo de causar un daño
similar en sus propios territorios.
"Malasia, por ejemplo, ha perdido ya el 60 por ciento de sus bosques.
Esta investigación en Singapur debe ser un influencia para que se
redoblen esfuerzos en todo el mundo, para conservar su entorno medioambiental",
indican. "Necesitamos saber cuáles son las regiones donde está
ocurriendo una tala de árboles y otros daños semejantes".
Los científicos señalaron que esta advertencia también
incluye a África, en donde sus estudios han identificado regiones
tropicales donde se ha incrementado la amenaza hacia los monos. "Con
el aumento de presencia humana se agrava nuestra preocupación por
su comercio ilegal", concluyen.
Fuente: La Reforma (España)
Julio 25, 2003
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