Organizaciones y vecinos dicen no a la incineración

Grupos ambientalistas y de ciudadanos de todo el mundo en 6 continentes realizaron demostraciones y protestas contra la incineración de residuos reclamando a los gobiernos que detengan esta tecnología contaminante y adopten soluciones reales a la crisis de los residuos.

Las organizaciones de la Coalición Ciudadana Anti-Incineración enviaron una carta al ingeniero Carlos Merenson, secretario de Medio Ambiente de la Nación, reclamándole un cambio en las políticas actuales que impulsan esta tecnología aún a pesar de que las plantas existentes en el país no son controladas en sus emisiones más contaminantes. Las organizaciones reclamaron una moratoria en la instalación de nuevos incineradores en el país y un plan de cierre de los existentes.

Las protestas se realizaron en casi 50 países en coincidencia con el comienzo de la 6ª reunión de Negociación del Convenio de Estocolmo sobre Contaminantes Orgánicos Persistentes en Ginebra. Este convenio, del que la Argentina es signataria, obliga a los gobiernos a la eliminación de 12 de las sustancias tóxicas más persistentes del planeta.

El convenio identifica a todos los incineradores de desechos, incluidos los hornos cementeros que queman residuos peligrosos como "combustible alternativo", entre las principales fuentes de dioxinas al ambiente y recomienda el empleo de tecnologías alternativas para evitar la emisión de estos tóxicos. Según el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, los incineradores son responsables del 69% de las emisiones mundiales de dioxinas.

Las emisiones de la incineración y las cenizas tóxicas que se producen han sido vinculadas con la contaminación del ambiente, de los alimentos y de la leche materna en todo el mundo. Las dioxinas son sustancias sumamente tóxicas que se acumulan en las grasas y pueden provocar malformaciones congénitas, problemas reproductivos, daños en el sistema inmunológico y cáncer.

"La Argentina firmó este acuerdo para eliminar las dioxinas pero sin embargo se continúa propiciando la instalación de incineradores, y las empresas se aprovechan del desempleo en busca de respuestas favorables de las autoridades", manifestó Gladys Enciso, de la Asociación Civil Moronense actualmente a cargo de la Secretaría de la Coalición Antiincineración.

"La provincia de Santa Fe es una de las preferidas por la industria de la incineración que ya ha intentado instalar numerosas plantas que fueron detenidas por la movilización popular", expresó Jorge Nallino, del Centro Ecologista "Renacer" de Villa Constitución. "La última de estas propuestas está aún siendo considerada por las autoridades y pretender construir un mega incinerador de residuos urbanos e industriales en la localidad de Fray Luis Beltrán, pero esperamos que la decisión final priorice el ambiente y la salud humana".

Los ambientalistas recordaron que en febrero de este año la ciudad de Buenos Aires prohibió la incineración de residuos patogénicos por decisión unánime de la Legislatura. Otras localidades como Villa Constitución y Coronel Bogado (Santa Fe) recientemente prohibieron la instalación de estas plantas. Se espera además que en los próximos meses el Congreso argentino comience el proceso de ratificación del convenio de estocolmo firmado en mayo de 2001.

Fuente: La Opinion (Rosario, Argentina)
Junio 19, 2002