El Estado ajusta en varios sectores pero financiará el contrato que importará basura nuclear a la Argentina.

Greenpeace denunció que la Cámara de Diputados aprobó un artículo en el Presupuesto Nacional en el que se otorgan unos 12 millones de pesos a la empresa INVAP como “prefinanciamiento” para los trabajos vinculados a su contrato con la empresa australiana ANSTO.

El contrato ha sido cuestionado por entidades ambientalistas por implicar el ingreso a la Argentina de basura nuclear en clara violación a la Constitución Nacional.

INVAP firmó un contrato comercial con ANSTO en julio de 2000, que tiene por objetivo construir un reactor nuclear de investigación en Australia, y ha sido cuestionado al descubrirse que implicaba un compromiso para ingresar a la Argentina los residuos producidos por ese reactor.

“Se trata de un financiamiento a la empresa INVAP para que continúe sus trabajos para Australia”, dijo Juan Carlos Villalonga, encargado de asuntos nucleares de Greenpeace. “No es claro y es sumamente sospechoso que la Argentina deba financiar ese contrato, que además es secreto para el propio Estado, para el Congreso de la Nación y para la sociedad” , agregó.

El artículo en cuestión fue incorporado en la sesión del día 28 de febrero en la Cámara baja por el diputado nacional Jorge Matzkin (PJ) y fue aprobado de manera inmediata. “Nunca se había dicho que la Argentina debía financiar ese contrato. Éste es otro secreto que se revela en la medida que este contrato avanza” , explicó Villalonga.

Greenpeace planteó por otra parte la situación poco clara en la que queda el Congreso dando un financiamiento a una empresa por un contrato que desconoce, que es secreto y que además, tiene objeciones por su inconstitucionalidad.

“No sabemos cuál ha sido el trámite que ha seguido el pedido de financiamiento de INVAP, pero es evidente que siguió el mismo proceso que todos los pasos anteriores de este contrato, el secreto y un trámite que llama la atención por su velocidad” , indicó.

La aprobación de este financiamiento para la empresa INVAP implica que la mayoría de los diputados nacionales están dispuestos a violar las prohibiciones constitucionales en materia nuclear para favorecer el dudoso negocio que plantea INVAP. “Los diputados están dispuestos a ceder ante las presiones de Australia. Y comprometerán al Estado Argentino a garantizar el cumplimiento del contrato de INVAP a través de un Acuerdo bilateral entre ambos países que se encuentra en este momento para su ratificación en la Cámara de Diputados”, concluyó.

Fuente: Greenpeace Argentina.
Marzo 14, 2002