Greenpeace propone 30 medidas para un plan
energético sostenible en España
Las centrales térmicas propuestas por el
Gobierno aumentarán un 58% las emisiones de CO2.
La organización ecologista Greenpeace compareció ayer en
el Congreso de los Diputados de España para explicar su rechazo
al sucedáneo de plan energético presentado por el Gobierno,
y proponer 30 medidas concretas para lograr un plan energético
que permita un desarrollo sostenible.
Greenpeace ha valorado muy negativamente el plan gubernamental,
pues considera que el Gobierno lo va a utilizar como pretexto para dar
vía libre a la construcción de infraestructuras destinadas
a favorecer las grandes inversiones de las compañías eléctricas
y de gas a medida de sus proyectos de centrales térmicas. Estas
centrales añadirán 18 millones de toneladas de CO2 netas
al año para 2010, con lo que el sector eléctrico habrá
aumentado sus emisiones en un 58% respecto a 1990, haciendo imposible
el cumplimiento del Protocolo de Kioto (que obliga a España a
no superar el 15% de aumento).
"Los números demuestran que la solución
al cambio climático no la pueden dar las centrales térmicas
de ciclo combinado, sino una sustitución de las centrales convencionales
por sistemas de energías renovables y medidas de ahorro y eficiencia
energética" -ha declarado tras su comparecencia en el Congreso
José Luis García Ortega, responsable de la campaña
de Energía y Cambio Climático de Greenpeace- "Este
plan mantiene la amenaza nuclear, agrava enormemente nuestra contribución
al cambio climático y permite que siga creciendo el derroche energético".
Greenpeace ha criticado especialmente varios puntos
del plan:
· Este escenario nos lleva a la ineficacia energética
y a una sociedad cada vez más ineficiente. No se propone nada
para evitar la pérdida de eficiencia energética que venimos
sufriendo (el consumo de energía primaria ha crecido en los últimos
10 años un 36,5% mientras en ese mismo período el PIB ha
crecido un 29,5%).
· Tiene muy poca credibilidad, pues se elabora
sobre la base de hipótesis muy discutibles: crecimiento económico
sostenido, precio del petróleo estable toda la década...
· El escenario propuesto es incompatible con
el desarrollo sostenible.
· Incumple la misión de la planificación
de racionalizar la actividad económica y de asegurar que el suministro
se realice al mínimo coste.
· En Ahorro y Eficiencia y Gestión de
la Demanda, se merece un cero, cuando esta es la opción de mínimo
coste. En el Programa Europeo de Cambio Climático, la Comisión
Europea ha demostrado claramente que las opciones efectivas en coste
-con un coste menor a 20 euros/tonelada de CO2 equivalente- permitirán
a la Unión Europea lograr una reducción de emisiones del
DOBLE del 8% al que se ha comprometido en el Protocolo de Kioto.
· Mantiene un modelo energético obsoleto,
donde lo nuclear y las combustibles fósiles siguen centrando el
mix. Se restringen excesivamente las renovables mientras se es extremadamente
generoso con las nucleares y con las térmicas.
· Se ha estimado una vida útil de 40
años para los grupos nucleares y de carbón.
· No especifica qué centrales se darán
de baja.
· Se producirá la incorporación de un grupo de carbón
de importación al final del periodo (Carboneras), que provocará
la emisión de 6 millones de toneladas de CO2.
· En los sistemas insulares, la potencia punta
demandada es muy estacional, por lo que es absurdo y muy ineficiente
construir centrales de base para cubrir puntas. ¿Por qué
no se recurre a la eficiencia (gestión de la demanda) para aplanar
la curva de demanda?
Como alternativa, la organización ecologista ha presentado un
conjunto de 30 medidas, entre las que destacan:
· Cierre de las centrales nucleares. Como medida
inmediata cierre en este año 2002 de las centrales de Zorita y
Garoña.
· Moratoria sobre la puesta en marcha de nuevas
centrales térmicas. · Reducción de emisiones de
CO2 para cumplir, como mínimo, el Protocolo de Kioto.
· Obligación de realizar anualmente programas
de gestión de la demanda, para lograr una reducción del
consumo energético de un 20% para 2010.
· Dar a la electricidad procedente de energías
renovables prioridad en el acceso a las redes, y mantener y mejorar las
bonificaciones a las energías renovables, para lograr una participación
de estas fuentes en el suministro de energía primaria de un 25%
en 2010.
· Una planificación integrada de recursos
que considere en igualdad las opciones del lado de la demanda y las del
lado de la oferta.
· Asegurar que las compañías eléctricas
estén obligadas a informar de todas las fuentes de energía
utilizadas para generar la electricidad que venden.
· Obligar a la instalación de equipos
de energía solar térmica para la obtención de agua
caliente sanitaria.
· Asegurar el cumplimiento de la obligación
de las compañías eléctricas de facilitar la conexión
a red de sistemas fotovoltaicos.
· Establecer para la energía solar termoeléctrica
unas bonificaciones de 0,18 euros/kwh.
Fuente: Greenpeace España
Mayo 23, 2002