El experimento de Pico Truncado

Fundada cuando se tendía la línea férrea entre Puerto Deseado y Las Heras, Pico Truncado fue durante algún tiempo un pueblito que reunía a no más de 500 personas dedicadas a la ganadería y el comercio.

Casi cien años más tarde, y ya convertida en una ciudad gasífera de 15.000 habitantes -ubicada al norte de la provincia de Santa Cruz, a 2000 km de Buenos Aires y a 60 del océano Atlántico-, protagoniza un singular experimento tecnológico: hace un par de semanas, técnicos e ingenieros argentinos obtuvieron allí por primera vez hidrógeno generado a partir de energía eólica.

En las instalaciones ubicadas en el Parque Eólico Jorge Romanutti, desarrolladas bajo la dirección del doctor Juan Carlos Bolcich, presidente de la Asociación Argentina del Hidrógeno, y cuya construcción se inició hace aproximadamente dos años por voluntad unánime de la población, se completó así el primer paso para la producción del gas que puede utilizarse como combustible limpio (su producto final es el agua) y para completar el ciclo de generación de energía por medio del viento.

Una vez inaugurada -probablemente, en abril próximo-, la planta será la primera en su tipo en América latina y un espacio de pruebas y de entrenamiento en desarrollos de energía renovable. Pero no sólo eso: un tercio de la población de Pico Truncado ya está recibiendo electricidad producida a partir de la energía eólica -una cifra que podría duplicarse en un futuro no demasiado lejano-, y el proceso utilizado para obtener hidrógeno (la H de la fórmula del agua, H2O) permitirá disponer del combustible y aportará oxígeno para uso medicinal y calor para alimentar invernaderos de cultivos orgánicos.

Para Bolcich, el futuro nos encontrará con sistemas de generación de energía "concentrados", como los actuales, y "distribuidos", en los que las comunidades tendrán el control. "Será algo similar a lo que ocurre en Internet -ejemplifica-: coexisten los grandes centros de procesamiento de datos y las computadoras personales."

El 13 de diciembre de 1907, en Comodoro Rivadavia, la Argentina ingresaba en la era del petróleo. Hay quienes ven en el experimento de Pico Truncado la puerta de entrada en el mundo de las energías renovables. Un mundo distinto. Ojalá, mejor.

Es otro modelo de mundo.

Por Nora Bär

Fuente: La Nación
Febrero 9 de 2005