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AMBIENTE-VENEZUELA:
Regresan las lluvias con muerte y pánico
Humberto Márquez
CARACAS, 9 feb (IPS) - Catorce personas murieron en el norte de Venezuela
por las lluvias caídas desde el lunes hasta este miércoles.
Hay al menos dos desaparecidos, varios lesionados y unos 6.000 damnificados
en siete regiones del país, declaradas en emergencia.
Una fuerte vaguada (depresión barométrica) descargó las
lluvias fuera de temporada al sur del mar Caribe y alcanzó a la
Cordillera de Los Andes en el suroeste de Venezuela y noreste de Colombia.
En la ciudad colombiana de Bucaramanga, a unos 300 kilómetros
de Bogotá, y en su vecino municipio de Gijón, unos 30 barrios
fueron inundados por los aguaceros.
También Guyana fue castigada con lluvias inusuales desde comienzos
de año y unas 80.000 familias --un tercio de la población
del país-- fueron afectadas, requiriendo ayuda alimentaria urgente
según la Organización de las Naciones Unidas.
El contralmirante Carlos Anisáis, comandante de la guarnición
de Puerto Cabello, 180 kilómetros al noroeste de Caracas, informó este
miércoles que en la zona perecieron ocho personas, siete arrastradas
por deslaves sobre sus casas y otra electrocutada.
En barrios de Caracas fallecieron tres personas, y otras tres en áreas
vecinas, arrastradas unas por las corrientes de agua y otras al derrumbarse
sus viviendas.
La capital, el estado de Vargas (en el vecino litoral Caribe, donde
están el puerto y aeropuerto de Caracas), y otros cinco estados
del norte fueron declarados en emergencia, para movilizar recursos de
auxilio, para los trabajos de contener ríos y quebradas que se
desbordan, y para rescatar turistas que quedaron aislados en áreas
de playa.
La lluvia arruinó el asueto de Carnaval de centenares de miles
de viajeros que tomaron las playas y algunos sitios de montaña.
Las crecidas de ríos y derrumbes cortaron el paso por varias carreteras
y aislaron comunidades y clubes de la costa.
La imagen más impactante para los cuatro millones de habitantes
de Caracas fue la del río Guaire, que cruza la ciudad, desbordado
en varios segmentos de su recorrido sobre la principal autopista y algunas
avenidas secundarias.
En apenas 24 horas cayeron sobre Caracas 84,7 milímetros de agua
--unidad que equivale a un litro por metro cuadrado--, un récord
desde la más copiosa lluvia antes registrada, con 72,9 milímetros,
en 1951.
La vaguada que trajo el aguacero ”se desplaza lentamente al este,
hacia el océano Atlántico, y esperamos que caigan todavía
algunas lluvias en el litoral central y otras más en las costas
de oriente”, dijo a IPS el maestre Ricardo Torres, del observatorio
meteorológico Cajigal que maneja la armada venezolana.
El alcalde Freddy Bernal del municipio Libertador (que comprende dos
tercios de Caracas) recordó que ”60 por ciento de la ciudad
está construida en zonas de riesgo geológico o hidrológico”,
al anunciar obras por 50 millones de dólares para mitigar la posibilidad
de desastre cuando llegue la temporada lluviosa, en mayo.
En la mayor parte del territorio venezolano las lluvias caen entre mayo
y octubre, con una estación seca de noviembre a abril, pero fenómenos
climáticos como ”La Niña en 1999 han alterado ese
régimen.
Caracas, asentada sobre el valle del Guaire y con numerosas colinas
y hondonadas repletas de viviendas informales, es una ciudad inestable.
”Todos los cerros (colinas) de Caracas están llenos de
casas, calles y escaleras. Esto es un patio de cemento gigantesco por
donde cada gota de agua corre como una bala”, dijo a IPS Néstor
Sánchez, del equipo de trabajo que despejaba escombros, tierra
y piedras arrastradas por el Guaire sobre una avenida del sureste de
la ciudad.
El Ministerio de Educación suspendió las clases en escuelas
y universidades de las regiones en emergencia, y en las principales ciudades
de la zona norte el transporte y la actividad comercial y de oficinas
marchaba con más lentitud que de costumbre.
La Fuerza Armada movilizó más de 3.000 efectivos para
tareas de auxilio en Caracas y Vargas, incluyendo el uso de helicópteros
para socorrer a centenares de familias incomunicadas por tierra.
En los estados de Aragua y Carabobo, 100 y 200 kilómetros al
noroeste, lanchas de la marina y algunos vehículos anfibios iban
al rescate de grupos de turistas varados, así como para llevar
agua y alimentos a comunidades aisladas por vía terrestre.
La radio y la televisión repitieron el llamado de las autoridades
para auxiliar a los damnificados con alimentos, bebidas, enseres de emergencia,
frazadas, medicamentos y artículos de higiene, especialmente para
niños.
El cuadro recordaba el desastre sufrido por Vargas en diciembre de 1999,
cuando fuertes lluvias provocaron deslaves en la cara norte del Ávila,
la montaña que separa Caracas de la costa, y pueblos y ciudades
del litoral fueron arrasados por agua, lodo, piedras y escombros.
Murieron unas 10.000 personas, y la tierra ganó sobre el mar
más de 1.000 hectáreas, al costo de destrozar y arrastrar
viviendas, comercios, hoteles, calles, puentes y balnearios, tendidos
de luz eléctrica y agua potable, en la mayor tragedia natural
sufrida por Venezuela.
Este miércoles hubo varias horas de suave sol sobre gran parte
del centro-norte de Venezuela, pero durante la tarde recomenzaron las
lluvias, con variada intensidad, sobre la capital y varias ciudades costeras.
(FIN/2005)
Fuente: IPS
Febrero 14, 2005
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