Unos 18.000 evacuados por las inundaciones en Venezuela
La mayoría son veraneantes, que habipan quedado aislados en las playas por las intensas lluvias que afectan el país desde el lunes

CARACAS.- Unas 18.000 personas, en su mayoría veraneantes que habían quedado aisladas en playas por las lluvias que azotaron a Venezuela desde el lunes, fueron evacuadas del costero estado Vargas, uno de los más afectados por el fenómeno que dejó 14 muertos en el país.

El comandante de la Guardia Costera, Arístides Yibirin, precisó que cuerpos militares evacuaron "por vía marítima más de 10.000 personas y en general, entre naves de las fuerza aérea y por vía terrestre estamos hablando de 18.000 personas más o menos".

El comandante estimó que hoy completarán la evacuación de toda la población que todavía se encuentra en las zonas inundadas, dijo a la televisora oficial Venezolana de Televisión.

Ayer se evacuó fundamentalmente a los turistas varados en las playas de Puerto Azul, al este del estado y Puerto Maya al oeste, constató la AFP.

Anoche comenzó la evacuación de turistas ubicados en playas más inaccesibles hacia el este del estado.

Los veraneantes son recogidos directamente por embarcaciones o por helicópteros y luego llevados en trayectos de más de una hora al Puerto de La Guaira donde toman buses que los trasladan a Caracas.

Hasta ahora las autoridades han intentado evacuar y atender los problemas de la gran cantidad de turistas varados que se encontraba en esta zona costera desde el feriado de carnaval. De ahora en adelante deberán atender a la población habitante del estado.

Varios ríos y quebradas se desbordaron sobre la carretera costanera que comunica el estado, dejando urbanizaciones y pueblos completamente aislados y algunos sin energía eléctrica.

Los pobladores temen que si la incomunicación se prolonga se presenten problemas de abastecimiento y de inseguridad.

Las lluvias, productos de una vaguada, comenzaron la tarde del lunes y han afectado al menos siete entidades, dejando un saldo de 14 muertos.

Fuente: La Nación
Febrero 11, 2005