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La EPA, acusada de negociar con industrias
la regulación de químicos
tóxicos
El NRDC posee documentos que prueban que la EPA negoció con la
industria el resultado de las negociaciones sobre la revisión
de pesticidas y la adopción de acciones específicas, aseguró Aaron
Colangelo, abogado del Consejo. Según se asegura en la denuncia,
estas negociaciones violan las normas de la agencia y las leyes federales
sobre el desarrollo de químicos peligrosos y su información
al público, informa ENS.
Por su parte, la EPA asegura que la evaluación sobre la atracina
y el DDVP está “basada en una revisión de un extenso
volumen de los mejores datos científicos disponibles y estudios
y una revisión independiente paralela”, un proceso que califica
como “un modelo de transparencia y apertura”.
El NRDC acusó en 1983 a la EPA de violaciones similares cometidas
bajo la administración de Ann Gorsuch, un caso que la agencia
cerró un año después, acordando hacer más
estrictas las regulaciones sobre pesticidas, que prohíben los
encuentros y acuerdos secretos. Una regulación que la EPA no estaría
siguiendo hoy en día, siempre según el NRDC.
32.000 toneladas al año
La atracina, cuyo principal fabricante es la suiza Syngenta, es la mayor
preocupación del NRDC. Cada año se aplican 32.000 toneladas
de este pesticida, que se aplica sobre todo al maíz y la soja,
pero también a la caña de azúcar, la piña
o el césped, y la EPA ha encontrado una contaminación generalizadas
de los cauces por la atracina. Según datos recientes, más
de un millón de americanos estarían bebiendo agua contaminada
con este pesticida a niveles peligrosos. Estudios realizados sobre personas
expuestas a este pesticida indican que podría estar vinculado
con ciertos cánceres, incluyendo el de próstata y el linfoma
de NonHodgkin. Pero pruebas en laboratorio también lo relacionan
con otros tipos de cáncer y problemas hormonales que podrían
interrumpir el proceso reproductivo y del desarrollo.
La Unión Europea ha prohibido recientemente la atracina por la
contaminación del agua potable, mientras que la EPA cambió su
registro en octubre de 2003 sin someter a los fabricantes a ningún
tipo de restricción. Una decisión que se adoptó,
según el NRDC, tras negociar un acuerdo con la industria en privado
y fuera de las normas, y asegura que oficiales de la EPA se reunieron
en secreto en más de 40 ocasiones con representantes de Syngenta
mientras la agencia evaluaba la toxicidad de este pesticida. El acuerdo
alcanzado fue que Syngenta evaluaría menos del 4% de los caudales
de mayor riesgo de contaminación por atracina y la EPA se comprometía
a no hacer públicos estos resultados.
En la denuncia se revelan similares negociaciones con la química
Amvac sobre la situación del insecticida DDVP, altamente tóxico
y que puede causar anormalidades en los niños expuestos a él.
Fuente: 24 Horas
Febrero 22, 2005
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