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OPERACION CONDOR
Un cóndor andino que hace dos años se quemó sus alas
tras impactar con un cable de alta tensión, será devuelto
a su hábitad natural. Luego de su recuperación en Buenos
Aires, ayer llegó a Trelew, continuando viaje terrestre a Río
Negro, donde será liberado.
Un ejemplar de cóndor andino bautizado con el nombre de «Gualjaina»,
que hace dos años se quemó sus alas tras impactar con un
cable de alta tensión, llegó ayer por vía aérea
a Trelew, continuando viaje terrestre a Río Negro donde será
liberado en una suelta experimental en su ámbito natural.
El ejemplar llegó en la tarde de ayer al Aeropuerto de Trelew,
en donde fue recibido por personal de la Dirección de Fauna Silvestre
del Ministerio de la Producción, quienes se harán cargo del
traslado hasta la provincia de Río Negro.
En diciembre de 2003 este Cóndor Andino chocó contra cables
de alta tensión en Gualjaina, sufriendo sus alas graves quemaduras
que le impedían volar y su cuerpo numerosos traumatismos; pero no
fue éste el único daño que el hombre le había
causado, en su pecho llevaba incrustada una bala de plomo.
Rescatado por una familia de Gualjaina y con el apoyo de la comisaría
local el ejemplar fue derivado por la Dirección de Fauna Silvestre
de la Provincia al Centro de Rescate del Cóndor Andino que la Fundación
Temaikén y la Fundación Bioandina Argentina (FBA), en el
marco del Proyecto de Conservación del Cóndor Andino, crearon
en Escobar, Provincia de Buenos Aires.
Después de más de un año de intensos cuidados y
tratamientos pudo ser recuperado, pero las lesiones sufridas aún
pueden poner en riesgo su vida si afectan su capacidad de vuelo. Por ello,
se ha decidido liberarlo en las Sierras de Paileman, donde por durante
30 días comenzará un proceso de adaptación y socialización.
En este lugar ya se han concretado dos liberaciones, reintroduciendo 7
ejemplares en la costa del Atlántico, en una zona donde la especie
se encontraba extinta hace 170 años.
El Vultur Gryphus habita desde Venezuela a lo largo de la Cordillera hasta
Tierra del Fuego. Pesa 12 kilogramos y una envergadura alar de más
de 3 metros. Se alimenta de carroña y no mata para comer. TRANSMISOR
SATELITAL «Gualjaina» llevará en sus alas un transmisor
satelital a energía solar que permitirá estudiar sus desplazamientos
en vida silvestre y aportar una valiosa información científica
que hace a la conservación de estas aves y su ecosistema.
Fuente: Diario El Chubut
Febrero 25 de 2005
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