Vinculan pobreza con desastre ambiental
Piden unir esfuerzos para abatir los problemas que aquejan a la población latinoamericana

Ciudad de México (18 febrero 2003).- La pobreza y la exclusión de la población menos favorecida en las políticas económicas son el mayor enemigo del desarrollo sustentable, coincidieron ayer el Presidente Vicente Fox y el Secretario de Medio Ambiente, Víctor Lichtinger.

Ante el presidente del BID, Enrique Iglesias, el ex Primer Ministro japonés Ryutaro Hashimoto y ministros de medio ambiente de diversos países de América Latina y de Japón que participan en el seminario "Medio Ambiente y Desarrollo: enfoque integral del manejo sustentable de recursos naturales", señalaron que la pobreza es la principal causa de degradación, que a su vez obstaculiza el desarrollo sustentable y, por ende, el crecimiento económico.

En este sentido, el Primer Mandatario consideró que un verdadero desarrollo es aquel que es capaz de superar los obstáculos de la iniquidad mientras preserva el medio ambiente.

"Ya no podemos elegir entre una alternativa y la otra, es indispensable atender simultáneamente el desarrollo económico, el progreso, al igual que la protección de los recursos naturales y el fortalecimiento de las capacidades humanas.

"Estoy convencido de que un verdadero desarrollo es aquel que permite, al mismo tiempo, superar iniquidades sociales y preservar los recursos naturales. Por ello, en México hemos asumido en toda su magnitud este reto", expresó el Presidente en el discurso inaugural de dicho evento.

Lichtinger, por su parte, calificó a los problemas de pobreza por los que pasa el país como el mayor enemigo del medio ambiente, ya que constituyen la principal causa de degradación, que a su vez genera mayores niveles de pobreza.

"Quizá la más importante elección de estas últimas décadas es que tenemos que lograr este crecimiento con calidad cuando estamos creciendo, pero también cuando tenemos problemas económicos y además sabemos, ya ahora, que quizá el mayor enemigo, el mayor enemigo del crecimiento, el desarrollo sustentable, es la pobreza.

"Que hay una relación directa entre un país que no está creciendo, un país que no está dando oportunidades a sus gentes y también en la problemática del medio ambiente, porque ahí es cuando se empiezan a degradar directamente los recursos naturales.

"Esta degradación lo único que hace es hacernos más pobres todavía, quitarnos potencial, en nuestro progreso para el futuro, por eso es que nuestras políticas deben ir encaminadas a lograr ir paleando, ir resolviendo los problemas ambientales y también logrando este crecimiento, estas oportunidades a nuestras gentes, pero al mismo tiempo oportunidades que sean sustentables", señaló.

Fox Quesada resaltó las acciones que se realizan en México con el fin de generar un desarrollo sustentable como lo es la generación de indicadores, la inclusión de diversos grupos sociales, la participación en los instrumentos internacionales, entre otros.

"Ya hemos construido un sistema de indicadores que ahora nos permite evaluar el impacto ecológico de cada política y programa público. Contamos además con la participación de la sociedad civil, que es indispensable, a través de un Consejo Consultivo para el Desarrollo Sustentable, que aplica, vigila y evalúa la política ambiental.

"Mi gobierno decidió ampliar este grupo e incluir, por primera vez, a sectores no representados, como los pueblos indígenas, las mujeres y los jóvenes. Hemos ratificado los principales instrumentos internacionales en la materia", abundó.

El titular de la Semarnat consideró que para lograr un desarrollo sustentable es necesario integrar una visión ambiental en todas las políticas públicas, propiciar una agricultura sustentable, utilizar energía que no impacte al equilibrio ecológico y establecer industrias que no contaminen el ambiente.

Por otro lado resaltó la importancia de la apertura informativa y la descentralización en la implementación de las políticas relacionadas con el medio ambiente.

En este seminario participan autoridades ambientales de México, Japón, Perú, El Salvador, Chile, Colombia y Costa Rica, así como de organizaciones internacionales como el BID.

Por HANAKO TANIGUCHI

Fuente: Reforma / México
Febrero 18, 2003