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AMÉRICA LATINA Y JAPÓN EXPLORAN VÍAS
AL DESARROLLO SUSTENTABLE EN FORO DEL BID Y SEMARNAT EN MÉXICO
Ministros, reguladores, especialistas y representantes
de ONG analizan éxitos y fracasos en búsqueda de equilibrio
entre crecimiento y protección ambiental
MÉXICO, D.F. - Un foro sobre las experiencias latinoamericanas y
japonesas en la búsqueda del equlibrio entre el crecimiento económico
y la protección ambiental cerró el viernes pasado tras dos
días de discusiones sobre los desafíos que enfrentan los
países de América Latina en sus esfuerzos por lograr el desarrollo
sustentable.
El encuentro organizado por el Programa Japón del Banco Interamericano
de Desarrollo y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales
de México congregó a más de 450 participantes, incluidos
ministros y comisionados del medio ambiente de Chile, Colombia, Costa Rica,
México, Perú y Japón, así como a académicos,
investigadores y representantes de grupos ambientalistas y organizaciones
no gubernamentales.
No obstante las diferencias entre América Latina y Asia,
en estas jornadas hemos visto cómo las lecciones de la experiencia
del Japón pueden ser útiles para la lucha por el desarrollo
sustentable en nuestra región, afirmó la gerenta del
Departamento de Integración y Programas Regionales del BID, Nohra
Rey de Marulanda.
Asimismo, este encuentro ha servido como un puente para el intercambio
de conocimientos entre América Latina y Asia, concluyó.
En la apertura del foro el presidente de México, Vicente Fox,
aseveró que uno de los mayores peligros que enfrenta el mundo es
el uso irracional de los recursos naturales. Hoy como nunca, agregó,
el desarrollo sustentable se ha vuelto en un asunto de máxima prioridad
Crecer a costas del medio ambiente no es sostenible, ni es honesto
ni es ético para con las futuras generaciones, dijo. Crecer
ahora y limpiar después ya no es una opción viable.
Intervinieron también en la ceremonia de apertura el secretario
de Medio Ambiente y Recursos Naturales de México, Víctor
Lichtinger, y el presidente del BID, Enrique V. Iglesias.
El foro contó además con presentaciones de la ministra
de Medio Ambiente de Colombia, Cecilia Rodríguez González-Rubio,
y el ministro de Medio Ambiente de Costa Rica, Carlos Manuel Rodríguez,
así como del presidente del Consejo Nacional del Medio Ambiente
del Perú, Carlos Loret de Mola y el director de Comisión
Nacional del Medio Ambiente de Chile, Gianni López Ramírez.
Durante las sesiones del foro los participantes analizaron casos donde
el impulso al desarrollo se conjugó con prudentes medidas ambientales,
así como experiencias contraproducentes donde se persiguió
el crecimiento a cualquier costo.
Los distintos paneles cubrieron elementos clave para una política
exitosa de desarrollo sustentable, tales como las estrategias efectivas
para lograr que los gobiernos y las empresas tomen en cuenta al medio ambiente
en sus planes, la descentralización de la toma de decisiones y los
controles en materia ambiental y la participación de la sociedad
civil y el sector privado en la gestión sustentable de los recursos
naturales.
La experiencia japonesa
El foro contó con una serie de presentaciones sobre experiencias
japonesas y latinoamericanas en la gestión de residuos sólidos
y la protección del medio ambiente y el uso racional del agua en
un contexto de urbanización vertiginosa.
En una de las presentaciones centrales, el ex primer ministro japonés
Ryutaro Hashimoto explicó cómo Japón pasó de
una estrategia que privilegiaba el crecimiento económico sin considerar
su impacto ecológico, a una política nacional que promueve
el desarrollo sustentable sobre la base de la protección ambiental.
Hashimoto, pionero en la promoción de los lazos entre Asia y América
Latina, hizo una franca exposición de algunos de los más
penosos errores que cometió Japón en su afán por impulsar
el crecimiento económico.
Japón se recuperó asombrosamente en las dos décadas
que siguieron a su derrota en la Segunda Guerra Mundial, convirtiéndose
en una de las principales potencias económicas. Sin embargo, el
milagro japonés tuvo un altísimo costo en términos
humanos y ambientales.
A fines de los años sesenta, en reacción a miles de muertes
provocadas por la contaminación industrial y la rápida degradación
de su medio ambiente, el pueblo japonés comenzó a exigir
a su gobierno que pusiera coto a las industrias contaminantes y un cambio
en el rumbo del desarrollo nacional.
En la actualidad, la protección ambiental es un pilar de la política
de desarrollo sustentable de Japón, dijo Hashimoto. Su agencia de
regulación ambiental es una de las más estrictas del mundo.
Como resultado de esa estrategia, la industria japonesa está a la
vanguardia de nuevas tecnologías limpias como los automóviles
híbridos, las células de hidrógeno, la energía
solar y la nanotecnología.
El desarrollo económico sólo puede tener éxito
cuando el medio ambiente es una prioridad. Si se impulsa un desarrollo
escatimando gastos para proteger el medio ambiente, no será rentable,
porque las consecuencias de la contaminación serán aún
más caras, concluyó Hashimoto.
Informes especiales
Como parte del foro se presentaron tres informes especiales: un análisis
de la relevancia de la experiencia japonesa en gestión ambiental
urbana para los países en desarrollo, un trabajo sobre la situación
ambiental de México y un estudio sobre la prioridad que le asignan
los países latinoamericanos al medio ambiente en su toma de decisiones.
El informe La transversalidad de la gestión ambiental: el reto
de América Latina halló que la región ha conseguido
fortalecer sus instituciones ambientales y crear leyes que apuntan a promover
una buena gestión ambiental y el uso sustentable de sus valiosos
pero cada vez más degradados recursos naturales.
Los países latinoamericanos han comenzado a pasar de marcos de
regulaciones dirigistas a esquemas de incentivos económicos que
premian el buen comportamiento ambiental y penalizan las acciones que perjudican
al medio ambiente, señaló el informe.
La región incluso puede mostrar sus propios casos exitosos, tales
como el sistema de gestión de cuencas hidrográficas de Brasil,
las regulaciones para la minería en Chile, la certificación
de servicios turísitcos sustentables en Costa Rica y un programa
que promueve la agricultura sostenible en laderas en El Salvador. Sin embargo,
agregó el informe, esos casos aún tienen que informar el
desarrollo de las políticas ambientales nacionales.
Como la principal fuente multilateral de financiamiento a largo plazo
para América Latina y el Caribe, el BID apoya el desarrollo sustentable
mediante programas y proyectos en áreas como el ordenamiento urbano
y rural, la conservación de energía, la agricultura sostenible,
la silvicultura, la biodiversidad y la gestión de recursos hídricos,
costeros y marítimos.
El Programa Japón, co-organizador del foro, fue creado en 1999
por el BID con el apoyo del gobierno japonés para fortalecer los
lazos entre los países asiáticos y las naciones de América
Latina y el Caribe mediante la promoción de acciones conjuntas para
el desarrollo económico y social.
INFORMACIÓN
Fuente: BID
Febrero 24 de 2003
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