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Clonar un mamut ya no es una idea descabellada
Hallaron restos de este animal en perfecto estado.El
material mantiene intacto su ADN.
Una vez más el cine marca el camino y la ciencia
le sigue los pasos. El planteo que realizaron Michael Crichton y Steven
Spielberg en "Jurasic Park" ahora está a punto de cumplirse.
Días atrás se conoció que científicos rusos
y japoneses descubrieron los restos de un mamut que estaría en condiciones
de ser clonado.
Según los investigadores, el material mantiene intacto el ADN del
animal. Las células se preservaron en perfecto estado por 10.000
años en Siberia, en una zona de hielos perpetuos.
Piotr Lazarev, experto del Instituto de Ecología Aplicada del Norte,
informó que los restos del mamut (dos piernas gigantescas) fueron
encontrados por una expedición ruso-japonesa el pasado verano boreal
en el río Muksunuokha, una zona de congelación perpetua en
la república de Yacutia, en Siberia oriental.
Parte de los restos fueron investigados en el Centro de Virología
y Biotecnología de la ciudad de Novosibirsk. Allí se detectaron
células aptas para realizar una clonación. "El material
que llegó es único en muchos aspectos, no sólo porque
contiene intacto el ADN del mamut, sino porque las células se han
preservado en perfecto estado por 10.000 años", indicaron especialistas
del instituto.
Los mamuts surgieron en Africa hace 3 ó 4 millones de años.
Dos millones de años atrás migraron hacia Europa y Asia.
Llegaron a América del Norte hace 500.000 años, pasando por
el estrecho de Bering. Fuente de comida y abrigo, este animal fue importante
para los hombres. Se han encontrado numerosos refugios hechos con sus huesos
y esculturas realizadas en el marfil de sus colmillos.
Desde 1799 se encuentran, con cierta regularidad, ejemplares en Siberia.
En esta región, el suelo se congela a veces hasta los 400 metros
de profundidad; de esta forma se conservan los cadáveres de animales
actuales y de mamíferos extinguidos.
Por el estado de conservación en que se encuentran, en los últimos
años se han multiplicado los intentos de hallar restos de tejido
del que se pueda extraer el ADN y así poder clonarlos. Durante 1999,
un equipo internacional de paleontólogos recuperó un mamut
momificado que vivió hace 23.000 años. El plan, que no pudo
concretarse, era implantar un embrión en una hembra de elefante
asiática, que llevaría adelante el embarazo.
Hasta el descubrimiento en Yakutia -realizado por científicos del
Instituto de Ecología Aplicada del Norte, el Centro Científico
Internacional de Moscú y el Centro Científico de la prefectura
de Gifu, de Japón- no se había encontrado material genético
con el que trabajar. Lazarev informó que hay planes de repetir los
análisis en los restos del mamífero y realizar nuevos tests
para aclarar con precisión las posibilidades de clonarlo.
Hasta ahora sólo hubo intentos frustrados
El equipo de científicos rusos y japoneses trata de resucitar
a los mamuts desde hace tiempo.
Los investigadores desean volver a dar vida a los mamuts utilizando el
ADN extraído de los restos congelados de esos gigantescos elefantes
prehistóricos.
"Es técnicamente posible si logramos obtener ADN sano",
declaró tiempo atrás Kazufumi Goto, ex profesor de fisiología
reproductiva de la Universidad de Kagoshima (sur del Japón).
Su idea es producir un animal híbrido de mamut y de elefante utilizando
el ADN de un mamut de la época glaciar para inseminar artificialmente
una elefanta.
Los científicos no tratan de crear un clon sino un híbrido,
considerando que sucesivas generaciones de híbridos de mamut y de
elefante darán por resultado un animal cada vez más parecido
al mamut original si cada hembra es fecundada con ADN de mamut.
"Imaginamos un parque del Pleistoceno, en el que pudieran vivir los
mamuts junto con alces, tigres y zorros prehistóricos y otros animales
de la misma era", declaro a su vez Yukiko Tokunaga.
"Hay una región en la costa ártica en la que la naturaleza
ha sido preservada como era en la época", afirmó.
Se trata de una región deshabitada situada alrededor de Chersky,
al norte de la península de Kamchatka, en el extremo oriente ruso.
Dos expediciones tuvieron lugar en 1997 y 1999 para buscar restos de mamut
en Siberia.
El equipo trajo a Japón la piel helada de un mamut de 26.000 años
de antigüedad, de la que extrajo ADN, pero éste resultó
ser inutilizable.
Fuente: Río Negro
Febrero 10, 2003
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