El Dr. Klaus Toepfer,
secretario ejecutivo del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente
(PNUMA), opinó que las cuestiones ambientales son tratadas con negligencia,
como "las bajas a largo plazo de las guerras".
Usar el medio ambiente como arma debe estar universalmente prohibido.
Debe ser denunciado como un crimen internacional contra la raza humana,
contra la Naturaleza
Klaus Toepfer, secretario ejecutivo del PNUMA
"Nuestra principal preocupación debe ser la pérdida de
vidas y el sufrimiento de aquellos que no tienen hogar y sufren hambre,
pero muchas veces pasa que ignoramos el impacto de los conflictos en el
ecosistema de la Tierra", escribió este asesor del secretario
general de la ONU, Kofi Annan. |
La contaminación durante la guerra del Golfo siguió
cobrando víctimas después del conflicto.
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Además, Toepfer agregó que las luchas por
recursos naturales como el agua suelen ser causa frecuente de los enfrentamientos
bélicos, así que según sus palabras, proteger el ambiente
y luchar contra la pobreza son las mejores alternativas para conseguir
la paz.
Las víctimas post-guerra
El PNUMA ha evaluado los daños ecológicos
que dejaron las guerra de los Balcanes y Afganistán.
El programa también ha sido elegido para mediar entre israelíes
y palestinos con el objetivo de enfrentar los problemas medioambientales
en Cisjordiana y la Franja de Gaza.
El Dr. Toepfer, ex ministro de Medio Ambiente de Alemania, señaló
que un acuerdo de seguridad ambiental sería fundamental para lograr
una política anti-bélica duradera.
Para ilustrar su posición, el funcionario de la ONU citó
el caso de las explosiones en los pozos petroleros durante la guerra del
Golfo de 1991. La contaminación del aire en Kuwait aumentó
la tasa de mortalidad en un 10% en 1992.
Toepfer también puso como ejemplo las minas anti-personales, que
destruyen la vidas de los pobladores de zonas como Afganistán, Camboya,
Bosnia y partes de África mucho después de haber terminado
el conflicto bélico.
Fuente:
BBC
Febrero 11, 2003
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