Debido a la intensa sequía
Fuego en campos de La Pampa

Unas 25.000 hectáreas se incendiaron ayer por la madrugada

Unas 25.000 hectáreas de campo fueron devoradas por el fuego ayer por la madrugada en La Pampa debido a la intensa sequía, poniendo en peligro una estancia que es un sitio histórico de la provincia, según informaron fuentes de Defensa Civil de La Pampa a la agencia Télam.

Los focos se registraron al sur de la ruta provincial número 14, unos 110 kilómetros al oeste de la ciudad de Santa Rosa, producto de las fuertes ráfagas de viento que arrastraron las llamas hacia las cercanías de la localidad de El Durazno y unos 25 kilómetros hacia el Norte, a la zona de Carro Quemado.

Para apagarlos trabajaron dos brigadas de lucha contra incendios de la provincia , policías y gran cantidad de productores de toda la zona.

"Todo ese sector se encuentra muy seco, por lo que ya se han quemado unos 25.000 hectáreas. Unas 600 corresponden a la estancia La Holanda, un sitio histórico de la provincia donde se encuentra el Atelier y Museo Artístico Ortiz Echagüe", afirmó el director de Recursos Naturales de La Pampa, Héctor Albera.

Los fuertes vientos que se registraban en el lugar obligaron a redoblar los esfuerzos de las brigadas de lucha contra incendios, a fin de evitar que el fuego -que se mantenía a unos 3000 metros- no se acercara al atelier y al casco de la estancia de la familia Ortiz Echagüe.

Mientras tanto, al sur de la ciudad de Bahía Blanca, en el distrito de Carmen de Patagones, provincia de Buenos Aires, también se registraron dos focos de incendio que consumieron vastos sectores de pasturas.

"El fuego que está en la zona de Paso Alsina se ha apaciguado por el viento sur, pero ahora estamos a la expectativa de que el aumento de la temperatura durante el día y la falta de lluvias no aviven las llamas", dijo un vocero del cuartel de bomberos de Villalonga.

El incendio surgió como consecuencia de las altas temperaturas y la sequedad de de los pastos provocada por el largo tiempo sin lluvias en la zona.

Fuente: La Nación
Febrero 17, 2003