La Argentina y la "Fiebre del oro" : Polémica por un proyecto minero de US$ 100 millones
Plebiscito para decidir una inversión millonaria en Esquel

La canadiense Meridian Gold quiere extraer oro muy cerca de la ciudad. Pero la mayoría de los habitantes se oponen por temor a la contaminación. Habrá una audiencia pública en marzo.

La ciudad de Esquel, de 30.000 habitantes, realizará un plebiscito y una audiencia pública el mes próximo para decidir si acepta la propuesta de una empresa multinacional canadiense para explotar una mina de oro a pocos kilómetros de la ciudad.

La mina promete crear 1.500 puestos de trabajo directos e indirectos en la región, castigada por el desempleo y reactivar la economía. Pero la mayoría de los residentes, que inicialmente le dieron la bienvenida al proyecto, pasaron a una fuerte oposición cuando se enteraron de que la explotación hará uso de cantidades masivas de cianuro y agua y temen que las explosiones para dinamitar las rocas alejen a los turistas, que en esta temporada han llegado en cantidades récord a Esquel y al cercano Parque Nacional "Los Alerces"

La empresa canadiense Meridian Gold invertirá entre 90 y 120 millones de dólares para explotar el complejo minero "El Desquite". La mina está ubicada a 20 kilómetros de la ciudad de Esquel, por carretera, pero a sólo 7 kilómetros en línea recta. Generará 400 puestos de trabajo directos (300 serán para Esquel. El resto son profesionales especializados) y 1.200 puestos de trabajo indirectos. Tendrá una masa salarial de 1.000.000 de pesos y sueldos promedio de 2.000 mensuales.

"Los trabajadores recibirán una instrucción de 6 meses porque hay que convertirlos en mineros.Durante ese lapso ya comenzarán a cobrar", le dijo a Clarín Natalia Moscardi, gerenta de Recursos Humanos de El Desquite.

El Desquite producirá "Barra Doré", una aleación de oro y plata, buscada y bien cotizada en el mercado. Meridian Gold (que compró la explotación en 270 millones de dólares) explota yacimientos similares en El Peñón (Chile), Jerrit Canyon y Beatrack (Estados Unidos) y Rossi (Perú).

Pero estos datos no impresionan a la comunidad de Esquel y de la Comarca Andina: varios miles de vecinos "autoconvocados" realizaron tres marchas contra la mina desde diciembre del año pasado. Meridian Gold deberá sortear primero con éxito la audiencia de impacto ambiental que se realizará el 29 de marzo. Antes de la audiencia se realizará un plebiscito no vinculante y el Concejo Deliberante de Esquel sancionó el jueves una ordenanza prohibiendo el uso del cianuro en todo su ejido.

El viernes pasado, la empresa emitió un comunicado en el sostiene que el Concejo Deliberante "no tiene jurisdicción" sobre la legislación (provincial y nacional) bajo la cual se está efectuando el emprendimiento.

Para Marta Sahores, licenciada en Química e investigadora de la Universidad Nacional de la Patatagonia "el cianuro es altamente tóxico cuando se usa en grandes cantidades". En el caso de la mina de Esquel se usarán 6 toneladas por día.

Para los ecologistas no sólo está en riesgo la comunidad de Esquel. También el Parque Nacional Los Alerces, el Centro de Deportes de Invierno La Hoya y las miles de hectáreas de bosques de lenga de la región, un árbol centenario que le da el color a las laderas de la cordillera según la estación del año. También se pone en duda la contaminación de ríos y arroyos cercanos al complejo.

La empresa se defiende. Ricardo Ruano, ingeniero químico que trabaja en El Desquite le dijo a Clarín que "se han tomado las precauciones necesarias que no difieren del manejo de otras sustancias peligrosas. No hay riesgo adicional. Para la salud y el medio ambiente todos los riesgos se han minimizados tomando medidas preventivas redundantes que responden a la legislación vigente en la materia".

Aunque las versiones indican en Esquel que si la oposición sigue, la empresa levantaría el proyecto, Natalia Moscardi desactivó esa posibilidad: "Nosotros vamos a luchar por los derechos adquiridos. Creemos que la gente necesita mayor información porque entendemos que las dudas son razonables".

El gobernador de la provincia, el radical Jose Luis Lizurume, vecino de Esquel, anticipó que votará por el sí a la mina en el plebiscito. "Nadie puede dudar de que queremos proteger la ecología y el medio ambiente. Pero también queremos mejorar las condiciones de vida de los chubutenses". Para el intendente Rafael Williams, la protesta no es del todo genuina. "Los que no quieren la mina son aquellos que tienen un salario asegurado."

Carlos Guajardo.

Fuente: Clarín
Febrero 10, 2003