España reduce la emisión de gases de invernadero por primera vez desde 1996

La emisión de gases de efecto invernadero disminuyó en 2001 un 1,49%, según el Ministerio de Medio Ambiente. Desde 1996 ésta es la primera vez que descienden, aunque en el cómputo global desde 1990 han crecido un 32,2%, más de 17 puntos por encima de los niveles exigidos en el Protocolo de Kioto. Según este compromiso internacional España podría aumentar sus emisiones hasta en un 15%, entre 1990 y 2012.

Entre las explicaciones esgrimidas por el ministro de Medio Ambiente, Jaume Matas, está un mayor uso de fuel y gas en las centrales térmicas y un aumento de las energías renovables. Según el IDAE, la contribución de todas las renovables a la cesta eléctrica alcanzó en 2001 un 22,4% de la generación total, incluyendo la gran hidráulica. La elevada hidraulicidad de ese año, muy lluvioso, permitió que la hidráulica aportase un 18,6%, la eólica un 3,1% y la biomasa un 0,4%.

Matas reconoce que el dato es "alentador, pero no hace lanzar las campanas al vuelo porque las emisiones están muy por encima de los objetivos planteados". La principal fuente de emisiones es la quema de combustibles fósiles para producir energía, que representa un 25% del total. Germán Glaría, director general de Evaluación y Calidad Ambiental, también ha apuntado otras causas en este descenso, como la mejora de los procesos industriales. El sector de la producción de aluminio ha reducido sus emisiones en tres millones de toneladas de CO2.

En este sentido, Glaría espera que antes de la fecha límite para la aplicación de la ley de Prevención y Control Integrado de la Contaminación (IPPC), julio de 2007, las 6.600 empresas más contaminantes hayan implantado la mejor tecnología posible, lo que reducirá sus emisiones. La Asociación de Productores de Energías Renovables (APPA) ha destacado que la potencia eólica aumentó un 33% en 2001, y un 44% en 2002.

Fuente: Boletín Energías Renovables
Febrero 8, 2003