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Cuidar el planeta nos permitirá ahorrar hasta
125.000 euros por persona
Una investigación destaca la importancia económica
de los compromisos personales con el medio ambiente
Cuidar el medio ambiente no es sólo una responsabilidad
de las empresas, causantes de la emisión de los dos tercios de los
gases que generan el efecto invernadero, porque los ciudadanos pueden contribuir
significativamente a frenar el cambio climático. Una investigación
de la Universidad de Edimburgo demuestra que una persona que lleve una
vida responsable con el medioambiente puede evitar a lo largo de su vida
la generación de mil toneladas de gases contaminantes y ahorrar
para su economía hasta 125.000 euros.
Dado que una tercera parte de las emisiones de gases que generan el efecto
invernadero proceden de los automóviles, las viviendas y las actividades
de ocio, un científico británico, David Reay, del Instituto
de la Administración de la Ecología y Recursos de la Universidad
de Edimburgo, ha calculado el impacto medioambiental positivo que tendrían
los compromisos ciudadanos con el clima de la Tierra.
Utilizando sofisticados modelos matemáticos, ha podido determinar
que una forma de vida más ecológica asumida por la sociedad
podría ahorrar al planeta, en el curso de una vida humana, mil toneladas
de gases contaminantes y la nada despreciable cantidad de 125.000 euros
por persona.
Este cálculo desvela la importancia de una simple toma de conciencia
por parte de los ciudadanos de la capacidad individual y colectiva que
poseemos para asestar duros golpes a la producción de gases contaminantes,
sin necesidad de esperar a que los gobiernos multen a las empresas (responsables
de otros dos tercios de las emisiones de gases) y consigan una contribución
industrial a la reducción del efecto invernadero.
Reay se ha basado en dos modelos teóricos de ciudadanos, uno de
ellos conocedor del daño causado por los gases de efecto invernadero,
y el otro ajeno por completo a estos conocimientos. Ha construido dos modelos
de vida respecto a las modalidades de transporte de ambos, si realizan
o no el reciclado de envases, si utilizan electrodomésticos eficientes
desde el punto de vista energético y sus hábitos alimenticios.
Un millón de ciudadanos
El modelo ha permitido determinar las enormes ventajas que representa
el estilo de vida y consumo de la persona consciente de los daños
causados por los gases de efecto invernadero, ya que si un millón
de personas llevara ese estilo de vida podría ahorrar hasta cinco
millones de toneladas de gases contaminantes y hasta un billón de
libras esterlinas.
El modelo del ciudadano contaminante diseña un escenario negativo,
ya que por su inconsciencia habrá producido 1.250 toneladas de gases
contaminantes al cumplir sus 75 años y generado un costo innecesario
de 206.000 euros. El ciudadano responsable, sin embargo, al cumplir sus
75 años habrá reducido las emisiones contaminantes en 370
toneladas y habrá ahorrado para su economía personal casi
78.000 euros.
La investigación ha determinado las posibles estrategias económicas
para disminuir la emisión de gases contaminantes. Las energías
renovables, los tratamientos de residuos sólidos, la gestión
forestal adecuada, concluye la investigación, pueden contribuir
a conseguir reducciones significativas de los gases que aumentan el efecto
invernadero.
Reay añade que la ecuación resultante de su estudio es
categórica: los daños que causará el cambio climático
a la salud humana, los recursos naturales y el medioambiente, serán
mucho más importantes que el costo que representa la reducción
de emisiones de efecto invernadero, lo que significa que respetar el medio
ambiente no sólo es garantía de bienestar social, sino que
incluso ahorra dinero a los ciudadanos.
De todas formas, como destaca al respecto la revista Nature, la adopción
de compromisos como los que propone Reay supone grandes cambios de la mentalidad
social que no son fáciles de conseguir.
Por Vanessa Marsh
Fuente: Tendencias Científicas
Febrero 13, 2003
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