|
Los furtivos también llevaban en el interior del rodado -una Renault
Express- un "jabato" o jabalí de seis meses, y un "piche"
o "peludo".
El episodio fue descubierto el domingo durante un procedimiento de rutina
en ruta 49 (Quilquihue-Balsa vieja), a unos 15 kilómetros de esta
ciudad.
Una comisión de la Policía de Tránsito y la Brigada
Rural con asiento en Junín de los Andes, detuvo el vehículo
para control. Ante la consulta, los ocupantes dijeron haber estado pescando
en la zona, pero admitieron que no tenían los permisos correspondientes.
Fue así que al abrir las puertas del furgón, los uniformados
se encontraron con el triste espectáculo: 121 truchas evisceradas
-varias de ellas juveniles-, el jabato ya pelado y el piche.
De inmediato, los policías dieron aviso al personal de Fauna, que
en ese momento se encontraba realizando otros operativos en la zona de
Malleo.
Más tarde se conoció que estas personas -que al cabo sólo
serán pasibles de multas por tratarse de infracciones a la ley de
fauna- habían pescado en río Collón Cura con anzuelo
encarnado y la precaria modalidad del "tarrito", sobre el cual
se enrolla la línea para ser lanzada a las aguas.
En ese sector sólo está permitida la captura con devolución
obligatoria de truchas, anzuelo sin rebaba, y dos percas por persona.
"Una masacre"
Fuentes de Fauna dijeron a este diario que por su volumen, la captura
puede ser considerada como una verdadera "masacre".
Además, la acción depredatoria se agrava por el hecho de
que varias de las piezas eran truchas en estado de "juveniles",
lo que implica un daño más significativo para la preservación
del recurso.
Como es de rigor, las piezas fueron decomisadas por las autoridades, y
ayer fueron distribuidas entre distintas instituciones comunitarias de
Junín de los Andes.
Ante una consulta, funcionarios de Fauna admitieron que el número
de casos de furtivismo se ha incrementado en la presente temporada, quizá
al amparo del notable aumento del turismo en la zona.
Las mismas fuentes dejaron entrever que un kilogramo de carne de trucha
o salmón se está pagando entre 20 y 35 pesos en el mercado
negro.
Conviene recordar que los salmónidos utilizados para la preparación
de exquisitos platos en restaurantes o confiterías, y/o ahumados
con destino a la venta al público o a los propios establecimientos
gastronómicos, deben provenir exclusivamente de criaderos.
Fuente: Río Negro online
Febrero 11, 2003
|