Furtivos causaron un desastre en el Collón Cura

Policías y la Dirección de Fauna descubrieron a siete personas cuando llevaban 121 salmónidos pescados en una zona de devolución obligatoria. Además sacrificaron un jabato y un piche.

JUNIN DE LOS ANDES (ASM). Una verdadera "masacre" por depredación de salmónidos fue descubierta cuando una comisión policial y de la Dirección de Fauna detuvo a los siete ocupantes de un vehículo, que transportaba 121 truchas pescadas en aguas del río Collón Cura.

Fuentes de Fauna admitieron que en la presente temporada se han incrementado los casos de furtivismo, y deslizaron que el fenómeno podría tener relación con el mercado negro de la comercialización de carnes blancas, al amparo del "boom" del turismo.

Según trascendió, todos los implicados serían vecinos de San Martín de los Andes, que no opusieron resistencia a la acción de las autoridades.


Los responsables de la pesca ilegal entregaron las presas, aunque sólo serán multados por tratarse de una contravención.

Los furtivos también llevaban en el interior del rodado -una Renault Express- un "jabato" o jabalí de seis meses, y un "piche" o "peludo".

El episodio fue descubierto el domingo durante un procedimiento de rutina en ruta 49 (Quilquihue-Balsa vieja), a unos 15 kilómetros de esta ciudad.

Una comisión de la Policía de Tránsito y la Brigada Rural con asiento en Junín de los Andes, detuvo el vehículo para control. Ante la consulta, los ocupantes dijeron haber estado pescando en la zona, pero admitieron que no tenían los permisos correspondientes.

Fue así que al abrir las puertas del furgón, los uniformados se encontraron con el triste espectáculo: 121 truchas evisceradas -varias de ellas juveniles-, el jabato ya pelado y el piche.

De inmediato, los policías dieron aviso al personal de Fauna, que en ese momento se encontraba realizando otros operativos en la zona de Malleo.

Más tarde se conoció que estas personas -que al cabo sólo serán pasibles de multas por tratarse de infracciones a la ley de fauna- habían pescado en río Collón Cura con anzuelo encarnado y la precaria modalidad del "tarrito", sobre el cual se enrolla la línea para ser lanzada a las aguas.
En ese sector sólo está permitida la captura con devolución obligatoria de truchas, anzuelo sin rebaba, y dos percas por persona.

"Una masacre"

Fuentes de Fauna dijeron a este diario que por su volumen, la captura puede ser considerada como una verdadera "masacre".

Además, la acción depredatoria se agrava por el hecho de que varias de las piezas eran truchas en estado de "juveniles", lo que implica un daño más significativo para la preservación del recurso.

Como es de rigor, las piezas fueron decomisadas por las autoridades, y ayer fueron distribuidas entre distintas instituciones comunitarias de Junín de los Andes.

Ante una consulta, funcionarios de Fauna admitieron que el número de casos de furtivismo se ha incrementado en la presente temporada, quizá al amparo del notable aumento del turismo en la zona.

Las mismas fuentes dejaron entrever que un kilogramo de carne de trucha o salmón se está pagando entre 20 y 35 pesos en el mercado negro.

Conviene recordar que los salmónidos utilizados para la preparación de exquisitos platos en restaurantes o confiterías, y/o ahumados con destino a la venta al público o a los propios establecimientos gastronómicos, deben provenir exclusivamente de criaderos.

Fuente: Río Negro online
Febrero 11, 2003