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Vecinos de Chimpay piden atención
médica por derrame de PCB
CHIMPAY (AVM).- Los vecinos del barrio La Costanera de esta localidad,
afectados por el PCB, siguen reclamando por atención sanitaria más
compleja que determine fehacientemente si la exposición al peligroso
líquido refrigerante les causó o no algún tipo de
daño serio a su salud.
Esta semana, según mencionó José Carrasco -uno de
los vecinos afectados-, la empresa Edersa les respondió a través
de una carta que no cumplirá con los tres pedidos hechos por los
vecinos: atención en un centro sanitario de mayor complejidad, descontaminación
del sitio donde ocurrió el derrame de PCB y un lugar para estar
hasta que se compruebe que el lugar esta descontaminado.
Sin embargo, Carrasco no pudo señalar los argumentos esgrimidos
por la empresa.
En la familia de José Carrasco, la más afectada de las que
habitan en el barrio La Costanera porque en su vereda estaba el transformador
que se rompió y derramó el PCB, siguen con trastornos de
salud como náuseas, mareos y vómitos, además de ataques
de presión baja.
La más afectada es su señora, Rosa Roldán, quien sostuvo
que los problemas de salud comenzaron luego que sucediera el derrame.
La preocupación principal de los Carrasco pasa por sus cinco hijos.
"Tenemos que saber qué tienen, porque no sabemos qué
les puede pasar mañana. Si pudiera irme a otro lugar me iría"
señaló la mujer.
Por su parte, Carrasco subrayó que en otros casos similares ocurridos
en el país como en Pilar, provincia de Buenos Aires, las familias
que estaban cerca del transformador fueron evacuadas, pero en Chimpay no
sucedió nada de esto.
"Lo único que estamos pidiendo es una atención en un
centro de mayor complejidad, porque acá en el hospital se hace demasiado
pero no tienen los elementos", indicó.
Por otro lado, ayer se conocieron algunos detalles llamativos del caso.
El municipio habría mandado hace siete meses una carta documento
a Edersa exigiendo que se retire el transformador del barrio La Costanera
-contaminado con 72 partes por millón de PCB-, algo que no sucedió
hasta que el aparato eléctrico se rompió y derramó
todo el refrigerante.
Pero además, cinco meses antes del hecho se había denunciado
que el transformador tenía pérdidas de líquido. En
ambos casos la respuesta fue la misma: no se hizo nada. Así lo sostuvo
Carrasco y su esposa, ayer a este medio.
Fuente: Río Negro online
Febrero 07, 2003
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